Sistemas políticos

En el marco de la moderna ciencia política o politología, el concepto de sistema político es una noción de planteamientos amplios que hace referencia a las instituciones, organizaciones y actividades que intervienen en el mantenimiento del orden político de una sociedad, entendido dicho orden como entorno en el que se dirige una colectividad hacia fines comunes compartidos por sus integrantes.

Así, se pueden considerar sistemas políticos conceptos diversos como el estado y sus instituciones, el gobierno y sus diferentes formas, los medios de sucesión en el poder (sucesión hereditaria, elección, toma del poder por la fuerza, etc.), los partidos, los sindicatos, los grupos de presión, etc.

Se trata, por tanto, de un concepto ciertamente polivalente, que comprende una considerable diversidad de conceptos y entidades y que, en general, tiende a ser analizado por los expertos en ciencia política desde una perspectiva de modernidad, que excluye nociones ancladas en la historia como puedan ser, por ejemplo, las de democracia o aristocracia según la interpretación del pensamiento clásico griego, o la de principado según fuera enunciada en el Renacimiento por Nicolás Maquiavelo.

Así pues, en el contexto de la sociología política moderna se han establecido diversas ordenaciones de los sistemas políticos, entre las cuales cabe reseñar por su significación aquellas que diferencian las formas de organización del estado y las formas de gobierno.

Sistemas transnacionales, nacionales y subnacionales

Entre las principales organizaciones transnacionales, nacionales y subnacionales distinguidas como sistemas políticos se cuentan las que se enumeran a continuación.

Sistemas transnacionales

1. Imperio. Es un sistema político en el que un estado impone su autoridad sobre otros, generalmente mediante el uso de la fuerza, en el que el poder está centralizado en el estado dominante y en el que los estados sometidos carecen de representación en los estamentos de gobierno. Los modernos imperios, asociados a la noción de imperialismo, se caracterizaron, en comparación con los de la antigüedad, por su conformación en colonias, que desde el punto de vista político gozaban de cierto grado de autogobierno, y por la rapidez con la que se disgregaron. Los dos ejemplos más significativos de grandes imperios modernos son el británico y el francés.

2. Confederación de estados. Alianza o unión entre estados independientes que establecen de mutuo acuerdo determinados nexos de actuación en común. Ejemplos de este sistema son la Confederación Sudista, que agrupó a los estados del sur de los Estados Unidos durante la Guerra de Secesión entre 1861 y 1865, o la Confederación Peruano-Boliviana, que vinculó a Perú y Bolivia entre 1836 y 1839. También se consideran confederaciones los sistemas estatales creados tras la disgregación de un imperio, como la Comunidad Británica de Naciones.

3. Federación de estados. Unión de estados independientes con fines económicos, militares, políticos, etc. Ejemplo propio de este tipo de sistema político es la Unión Europea (UE), que desde 2007 integra a 27 países del continente.

4. Sociedades y organizaciones transnacionales. Sistemas transnacionales en los que se integran diversos países plenamente independientes sin otro compromiso que la consecución de objetivos concretos, como el desarrollo común o la salvaguarda de la paz. Los ejemplos más significados son la Sociedad o Liga de Naciones, constituida después de la Primera Guerra Mundial, o la Organización de las Naciones Unidas (ONU), formada tras la Segunda.

Sistemas nacionales

5. Estado unitario. Estado caracterizado por la implantación de un poder central fuerte, que ejerce control sobre las administraciones locales, cuyo margen de autonomía es proporcionalmente reducido en lo que respecta a las directrices políticas establecidas por el gobierno del estado.

6. Estado federal. Modelo de estado tipificado por su amplio grado de descentralización y la notable autonomía de las divisiones administrativas con respecto al gobierno central.

Sistemas subnacionales

7. Municipio. El municipio o ayuntamiento es el sistema político en el que convergen desde el punto de vista administrativo los sistemas subnacionales de menor rango.

8. Comunidades regionales y otras divisiones administrativas. Los sistemas políticos subnacionales de nivel superior pueden ser estamentos comarcales, tales como uniones o mancomunidades de municipios; entidades de ámbito regional, tales como provincias, comunidades autónomas, departamentos, etc.; o divisiones administrativas de rango inmediatamente inferior al del propio estado nacional. Cabe citar entre estos últimos ejemplos los estados integrados en estados federales, como los mexicanos, brasileños o alemanes (länder).

Sistemas de gobierno

Las formas de gobierno interpretadas como sistemas políticos, es decir, consideradas como conjuntos de interacciones a través de las cuales se asignan valores políticos a una organización social, se diferencian en dos grandes categorías: la de los sistemas democráticos y la de los sistemas autocráticos.

Entre los primeros se enmarca la democracia en sus diversas variantes, directa, representativa, etc., sea bajo régimen de república o de monarquía constitucional.

Por su parte, dentro de los sistemas autocráticos se cuentan, entre otros, las dictaduras, sean éstas de orientación fascista o de corriente socialista totalitaria, las monarquías absolutas y otros sistemas como los de orientación oligárquica en los que el gobierno es ejercido por un reducido número de personas; plutocrática, en los que el poder queda circunscrito a los círculos de mayor riqueza, o teocrática, en los que la autoridad es ejercida por las altas jerarquías religiosas.

Desde el punto de vista ideológico, se consideran también sistemas políticos las doctrinas de diversa tendencia entre las que cabe citar el liberalismo, el socialismo, el anarquismo o el comunismo, si bien en estos casos los componentes políticos se ven complementados por la importancia que en ellos adquieren los planteamientos sociales y económicos.