Pueblos indoeuropeos

El término indoeuropeo se aplica tanto a un grupo de pueblos que se extendieron por Europa y Asia durante el Neolítico como a una familia lingüística bajo la que se engloban una buena parte de las lenguas habladas en la actualidad en Europa y Asia.

Origen y evolución

El origen de los pueblos indoeuropeos ha sido largamente discutido. Según la teoría tradicional, provendrían de las estepas del sur de Rusia, aunque en tiempos más recientes se ha generalizado la tesis de que se originaron en el centro de Anatolia, zona en la que antes del 6500 a.C. se hablaría una lengua arcaica de tipo indoeuropeo. Sea como fuere, lo cierto es que a lo largo del Neolítico estos pueblos pasaron a ocupar la totalidad del sureste europeo y del occidente asiático. Su expansión se produjo de manera constante, desplazando a los antiguos pobladores, de forma que ya hacia el cambio de era en toda Europa se hablaba alguna lengua de tipo indoeuropeo. A partir del 2300 a.C. de este tronco común comenzaron a diferenciarse varios pueblos, como hititas, medos, persas, indios, griegos e ilirios. En una evolución posterior aparecieron otros pueblos de origen indoeuropeo, como los germanos, eslavos, latinos o celtas. Aunque todos estos pueblos compartieron un origen y ciertos rasgos culturales comunes, su evolución posterior muy variada, alcanzando grados de desarrollo muy diferentes, que permiten hablar de un mayor avance cultural de los pueblos mediterráneos frente a los del norte de Europa.

Características físicas y culturales

Físicamente, el tipo indoeuropeo responde a un individuo de gran altura, con cabellos rubios y piel y ojos claros. Desde este tipo común, los rasgos indoeuropeos evolucionaron de forma diferente hasta dar lugar a tres ramas principales: eslavo-germánicos, greco-italo-celtas y ario-medo-persas.

Desde el punto de vista cultural, la civilización indoeuropea, cuyo momento de máximo apogeo sucede a partir del 3000 a.C., se caracteriza por la práctica de la agricultura y la ganadería, a cuya expansión contribuyeron. Otras de sus características distintivas son la incineración de los cadáveres, la metalurgia del cobre o la organización en sociedades muy jerarquizadas y de tipo patriarcal, con una aristocracia militar.

La lengua indoeuropea

Las lenguas indoeuropeas proceden de una lengua arcaica, el protoindoeuropeo, ya desaparecida, y cuyo conocimiento ha sido objeto de reconstrucción por parte de los especialistas, comparando entre sí de las lenguas actuales de origen indoeuropeo. En la actualidad, la familia lingüística indoeuropea es la mayor del mundo, con más de 1,5 millones de hablantes. A esta familia pertenecen las subfamilias albana, armenia, báltica, celta, eslava, germánica, griega, indoirania, itálica (en la que se incluyen las lenguas románicas), así como dos subfamilias extinguidas, la anatolia, que incluye la lengua de los hititas, y la tocaria.