Pueblos del Pacífico

    El océano Pacífico es uno de los accidentes geográficos más importantes de la Tierra, pues se trata de una gigantesca masa de agua que alcanza los 165 millones de kilómetros cuadrados, es decir, un 30% de la superficie terrestre. Este océano se extiende de norte a sur a lo largo de unos quince mil kilómetros, enlazando ambos polos. La enorme extensión del Pacífico está salpicada por más de 20.000 islas, lo que representa un 80% del total de las islas que existen en el mundo. La mayoría de ellas son, sin embargo, pequeños islotes de origen coralino, islotes deshabitados de escasa altura. En la parte meridional de este océano, la conocida como Pacífico Sur, los antropólogos e historiadores han convenido en establecer diversas distinciones basadas en criterios geográficos, biológicos, históricos y étnicos, que han permitido determinar la existencia de tres grandes áreas culturales: Micronesia, en la parte noroeste; Melanesia, al sur del Ecuador, y Polinesia, también al sur, pero más al este. Además, se menciona aparte, debido a su especificidad natural, etnológica e histórica, la gigantesca isla-continente conocida como Australia, al sur del Pacífico.

    En esta inmensidad de agua, si dejamos Australia aparte, el 70% de las tierras pertenece a una sola isla, Nueva Guinea, mientras que el 20% pertenece a Nueva Zelanda. El 10% restante queda para las pequeñas islas que, a millares, se extienden por el Pacífico Central y Sur, entre los trópicos de Cáncer y Capricornio. La mayoría de estas islas se agrupan en pequeños archipiélagos, que se encuentran separados entre sí por miles de kilómetros cuadrados de agua. Un ejemplo de este aislamiento es la isla de Pascua, que se halla a una distancia de más de 3.500 kilómetros de América del Sur y a otros 2.000 de su vecino más cercano, la isla de Pitcairn.

    Las cifras de población son escasas, correspondiendo la gran mayoría a Australia, con 20 millones de habitantes, el 98% de origen europeo. En cuanto a los aborígenes, se cifran en unos 300.000, descendientes de los primeros habitantes. Las islas cuentan con unos 6 millones de personas.

    El poblamiento del Pacífico Sur ha sido y es objeto de grandes controversias. La opinión más seguida es que éste se produjo desde las costas meridionales de Asia, hace entre 40.000 y 120.000 años. Los primeros contingentes debieron de asentarse en Australia, separada por una estrecha lengua de mar de 70 kilómetros de ancho. La mejora en las técnicas de navegación permitió, hace unos 6.000 años, el comienzo de la colonización de las zonas más alejadas, Micronesia y Polinesia, además de algunas áreas de Melanesia, siendo estos habitantes racialmente distintos de los que compusieron las primeras oleadas. Además, eran gentes agricultoras, que llevaron consigo animales domesticados como el perro, la gallina o el cerdo, así como la cerámica. Hacia el 3500 a.C. aparece la primera gran cultura del área, la lapita, que se extiende desde Melanesia hasta Micronesia y Polinesia, y que se caracteriza por su producción cerámica. Los archipiélagos del Pacífico oriental quedaron colonizados por el ser humano durante el primer milenio antes de Cristo. Estos grupos ya fueron grandes navegantes, capaces de desplazarse y orientarse por las inmensas masas marinas. Las Marquesas fueron colonizadas hacia el 300 d.C. y, más tarde, la isla de Pascua. Hacia el siglo IX se puebla Hawaii y, en torno al 900, Nueva Zelanda, la parte más meridional de Polinesia.

    Las cuatro grandes divisiones de esta inmensa área cultural son:

    - Polinesia. Su nombre deriva del griego poli (muchos) y nesos (isla). Se trata, geográficamente, de un enorme triángulo, con Hawai en el vértice norte, Nueva Zelanda al oeste y la isla de Pascua al este. Junto con estas islas, destacan otros archipiélagos como Kiribati, Tuvalu, Tonga, Wallis, Futuna, las Marquesas, las Cook, la Polinesia Francesa (con la conocida Tahití), la isla de Pitcairn, etc. Existe división entre las fuentes en considerar a las Fidji como parte de Polinesia, debido a que una buena parte de su población tiene este origen. La etnia más destacada es la maorí, que ocupa Nueva Zelanda.

    - Melanesia. Su nombre procede de la unión de las palabras griegas melas (negro) y nesia (islas), lo que viene a querer decir islas negras. Esto es así por el color oscuro de la piel de sus habitantes originarios. Los archipiélagos más importantes de Melanesia son Nueva Guinea, el mayor de todos, las islas del Almirantazgo, las Bismark, las Salomón, Nueva Caledonia y Vanuatu. La etnia más significativa es la de los papúes, pobladores de Nueva Guinea.

    - Micronesia. Su nombre deriva de la unión de las palabras griegas micros (pequeño) y nesia (islas), queriendo significar islas pequeñas. Se trata de más de 2.000 islas, de muy pequeño tamaño, entre las que se encuentran las Marianas, Palaos, las Marshall, Nauru, Guam (la de mayor tamaño) y los Estados Federados de Micronesia.

    - Australia. Esta inmensa isla-continente, de 7,6 millones de kilómetros cuadrados (casi tantos como los Estados Unidos), se encuentra en el extremo meridional del Pacífico y, cuando llegaron los primeros pobladores europeos, contaba con 300.000 indígenas, conocidos como aborígenes, que hablaban más de 500 lenguas diferentes. En la actualidad, se calcula que existen unos 200.000. Pese a que siguen fuertemente apegados a sus tradiciones sociales y religiosas, la presión de la sociedad occidental está obligándolos a abandonar sus patrones de subsistencia tradicionales. Por otro lado, hasta 1976 no fueron reconocidos sus derechos legales de propiedad de la tierra, siendo arrinconados por los proyectos de explotación minera, agrícola, ganadera y turística.