Proletariado

    Término con el que se ha definido a la clase trabajadora de una sociedad, la que posee menos medios económicos de subsistencia y apenas propiedades.

    El término deriva del latín proletarius y fue tomado por la doctrina marxista en el siglo XIX. Karl Marx, en sus ensayos, definió como proletaria al conjunto de la clase trabajadora en las sociedades capitalistas, caracterizada porque los individuos que la componen sólo tienen como medio de trabajo y subsistencia su propia fuerza laboral, es decir, no poseen los medios de producción. Para el marxismo, los proletarios forman una clase alienada, es decir, obligada a vender a otros su trabajo, pues no poseen la maquinaria ni los medios para subsistir con su propio trabajo y, por ello mismo, sólo son una pieza más, la más perjudicada, en el gran engranaje de la economía.

    En plena Revolución industrial, los obreros ocupaban el escalón social más bajo, siendo su trabajo remunerado con salarios mínimos, soportando jornadas extenuantes y sin ningún tipo de protección o reconocimiento de derechos laborales. Marx y Engels analizaron que, en el sistema económico capitalista, los beneficios eran acumulados por la clase social que dominaba los bienes de producción, y no por la inmensa masa de trabajadores, con cuyo trabajo se sustentaba el conjunto del sistema. En obras como el Manifiesto Comunista y El capital, describieron el papel que juega el proletariado en el sistema capitalista y cómo el trabajo proletario genera unas plusvalías, de las que se benefician los grupos capitalistas. También describieron cómo, para acabar con esta situación de dominio, los proletarios acabarían por asociarse y movilizarse, siendo ésta una etapa crucial en la lucha de clases que acabaría por sustituir el capitalismo burgués por una sociedad igualitaria de tipo comunista, sin propiedad privada y con los medios de producción socializados. Abolido el capitalismo, éste sería sustituido por la dictadura del proletariado, una fase de transición entre la sociedad capitalista burguesa y la sociedad sin clases. Durante esta etapa, el Estado, formado por proletarios, se encargaría de desarrollar y consolidar el proceso revolucionario, socializando los medios de producción. La dictadura del proletariado fue posteriormente estudiada y desarrollada en sus escritos por Lenin, especialmente en su obra El Estado y la revolución.

    Actualmente, los científicos sociales apenas utilizan en sus análisis el concepto de proletariado. Muchos autores encontraron que, globalmente, no servía para definir a una clase social compleja, que tendía a diferenciarse a medida que se incorporaban nuevas tecnologías y se acentuaban las diferencias entre los trabajadores. Además, la dictadura del proletariado, tal como fue enunciada por los intelectuales comunistas, no ha llegado a comprobarse históricamente, pues los países en los que el comunismo se impuso como sistema no eran los más industrializados, tal y como el mismo Marx había previsto, sino aquéllos de economía básicamente agraria, en los que el proletariado como sector social era muy poco significativo.