Sociología

Auguste Comte, considerado el fundador de la sociología como ciencia.

Es la ciencia que estudia las sociedades humanas, su estructura, funcionamiento, organización y desarrollo. El objeto de estudio de la sociología es, pues, la sociedad, y en su labor confluye en muchas ocasiones con otras disciplinas sociales o humanas. Así, la antropología tiene también entre sus objetos de estudio a las sociedades humanas, si bien su enfoque y métodos de investigación son diferentes. Otro tanto ocurre con disciplinas como la ciencia política, la economía o la psicología, ciencias que en algunas ocasiones pueden tener mucha relación con la sociología.

Para los sociólogos, los seres humanos se organizan en agrupaciones o sociedades que siguen unas pautas, que tienen un orden y una estructura internos. Los miembros que las componen, los individuos, no son tanto su objeto de estudio (lo son de la psicología), sino los fenómenos que ocurren dentro de la sociedad, las instituciones, los valores y mentalidades, los sistemas de creencias y organización. En buena medida, éstos son también el objeto de estudio de la antropología, en especial de la antropología social, si bien lo que distingue en un primer término a los sociólogos de los antropólogos es el método de investigación. Los primeros ponen el acento en la investigación cualitativa, analizando unos datos que son obtenidos mediante una investigación en profundidad, más que en extensión; los sociólogos prefieren hacer un tipo de investigación cuantitativo, realizando encuestas a la mayor cantidad de población posible, lo que permite obtener unos datos estadísticos mensurables y matemáticamente evaluables. A pesar de estas diferencias, que lo son más a un nivel primario que en la práctica, estas disciplinas confluyen en muchas investigaciones, y son muy frecuentes los proyectos de investigación en los que se prefiere un enfoque pluridisciplinar, con cada una de estas ciencias realizando valiosas aportaciones que permitan obtener una visión de conjunto mucho más veraz y completa.

Historia de la sociología

La sociología es una ciencia joven. En la tradición científica occidental, la sociedad como concepto surgió de un modo muy tardío, en la obra de teóricos del siglo XVII como Hobbes y Locke, entre otros. Los intensos cambios que ocurren en ese periodo, procedentes del Renacimiento y en el que ya se empiezan a producir los primeros síntomas que anticipan la Ilustración y la revolución industrial, llaman la atención de los filósofos e intelectuales, que se preguntan cuáles son los procesos y las causas que están detrás de estas transformaciones. Estos autores ven mentalidades en transformación, surgimientos de nuevos grupos y tendencias sociales y, en definitiva, cambios profundos que afectan a la economía, la política, la técnica, las creencias o al conjunto de la sociedad. El mercantilismo, los inicios de la economía capitalista, el humanismo, la tecnificación, el individualismo, el liberalismo político, etc. son tendencias y movimientos que anticipan un mundo en cambio, una transición hacia un régimen nuevo que nace para sustituir a otro más antiguo, del feudalismo hacia el capitalismo, del absolutismo hacia los regímenes liberales, de la fe hacia la razón.

Es en este contexto de intensos cambios sociales en el que los intelectuales se encuentran con la necesidad de explicarse estas transformaciones y, para ello, necesitan de nuevas herramientas y conceptos. Y es aquí donde surge el concepto de sociedad, que viene a sustituir a otros que, como estado, reino o estamento, debido a los cambios, han perdido buena parte de su utilidad.

Dado a la luz el concepto de sociedad, casi de inmediato surge la necesidad de crear una nueva disciplina, la sociología, que se dote de las herramientas necesarias para su estudio, lo que acabará por producirse en el siglo XIX, en el que definitivamente se separará de la filosofía.

Antecedentes de la sociología

Pese a que la sociología es una ciencia reciente en la historia de la humanidad, ya desde muy antiguo se encuentran algunos antecedentes. La forma en que se organizan los grupos humanos y cuestiones como la política o la manera en que los individuos toman decisiones como conjunto llamaron la atención de autores como Aristóteles, quien intentó realizar un acercamiento objetivo y científico a estas cuestiones. Asuntos de signo parecido pueden encontrarse en la obra de los filósofos sofistas o, algo más alejada conceptualmente, en la del historiador Heródoto y en sus descripciones de los pueblos de la antigüedad.

Dando un gran salto en el tiempo, encontramos también como antecedentes a pensadores como Montesquieu, el citado Hobbes o Spinoza. Todos ellos tienen en común su interés por analizar las instituciones políticas y sociales utilizando un método lógico y deductivo, racional y, por tanto, científico. Confluyeron en este interés, desde el campo de la economía, Adam Smith, Ferguson o Millar, quienes pusieron su atención en instituciones sociales como el trabajo y su influencia sobre el individuo y el conjunto de la sociedad. Giambatista Vico fue el primer autor en utilizar en sus trabajos sobre filosofía de la historia un punto de vista que ya se puede definir como sociológico.

En todos ellos falta, sin embargo, un enfoque sistemático, un método de investigación que dote a los estudios sociales de una entidad propia que les permita separarse de la filosofía. Estas aportaciones comienzan a surgir gracias al positivismo y al empirismo desarrollados por autores como Bacon, Locke, Hume o Berkeley, así como a la influencia de autores como Malthus, Turgot o Condorcet. A caballo entre los siglos XVIII y XIX, Hegel estudia el cambio social utilizando una aproximación que ya anticipa el inmediato nacimiento de la sociología.

El surgimiento de la sociología

Tras estos antecedentes, a comienzos del siglo XIX el camino hacia el surgimiento de la sociología como ciencia estaba, pues, allanado. El primer paso lo dio Saint-Simon quien, más que ser un teórico estudioso, pretendió crear una nueva sociedad organizada de un modo científico y racional que no adoleciese de los problemas de las sociedades existentes. Sus propuestas y soluciones nacían de la observación y el estudio riguroso de los fenómenos sociales de su época, con los cuales logró conformar una nueva ciencia, la fisiología social, con la que pretendía analizar los problemas sociales y descubrir soluciones.

Pero el verdadero creador de la sociología como ciencia es el francés August Comte. Discípulo de Saint-Simon, en 1838 acuñó el término sociología y ofreció una definición ajustada a sus objetivos y métodos. Su modelo fueron las ciencias físicas, en las que Comte encontró objetivos y métodos de investigación útiles para estudiar a la sociedad en su conjunto. En plena época de convulsiones y cambios sociales, con la desaparición progresiva del Antiguo Régimen, Comte encontró que se estaba produciendo un movimiento de desaparición de un modelo social que, a su vez, estaba siendo sustituido por otro, y que ninguna ciencia bastaba por sí misma para explicar dichos cambios. Como solución propuso el surgimiento de una nueva ciencia, la sociología, que gracias a su carácter global ocuparía el vértice de la pirámide de las ciencias, por cuanto las demás se ocupan de fragmentos de la realidad, y no de la realidad más compleja de todas: la sociedad humana. Propuso, además, que esta ciencia no debería tener un carácter especulativo y limitarse a explicar o entender conforme a un modelo teórico previo (como a su juicio hacían la teología o la filosofía), sino que debería ser también activa, proponiendo soluciones a los problemas. Imbuido del pensamiento evolucionista, Comte explicaba que la historia de la humanidad había evolucionado desde un modelo explicativo basado en la religión a otro en que primaba la razón filosófica, y que, aunque este último modelo era superior al primero, ambos eran insuficientes, por lo que en una última etapa, la contemporánea, había surgido un nuevo modelo, el científico o positivista, basado en los datos, el análisis y la práctica científica, capaz de ofrecer soluciones óptimas a los problemas de la humanidad. En cuanto al método de investigación del nuevo saber, entendió que debería ser absolutamente científico, buscando el dato objetivo por medio de la observación, la comparación y la búsqueda de leyes o regularidades.

La consolidación de la ciencia sociológica

El reconocimiento de la sociología como disciplina académica no se produjo sino hasta finales del siglo XIX. Spencer continuó la obra de Comte, una estela que siguieron otros autores como Durkheim, Marx o Weber.

A Durkheim se le considera el verdadero fundador de la sociología tal y como hoy es conocida. Interesado en convertir a la sociología en una verdadera ciencia, encontró que para ello se debería definir un objeto de estudio que pudiera ser observado y analizado con la misma objetividad con la que otras ciencias estudian los fenómenos de la naturaleza. Este objeto de estudio, los hechos sociales, debería poder ser analizado con un método de investigación riguroso y objetivo, que hallase reglas, correlaciones y leyes, tal cual hacen las disciplinas empíricas. Siguiendo esta línea, otra de sus preocupaciones fue la de definir los límites existentes entre la sociología y las disciplinas afines, como la filosofía, lo que permitiría hacer de la sociología una verdadera ciencia.

En cuanto al método de investigación, explicó que la sociedad debía ser considerada no como la suma de los individuos que la componen, sino como un ente en sí mismo, con sus reglas y pautas de comportamiento. Su estudio, pues, no debe hacerse a partir del estudio de individuos concretos (como haría la psicología), sino observándola como un todo, buscando pautas, normas y generalidades.

La segunda gran figura en la consolidación de la sociología como ciencia es Marx, quien se consideró más filósofo que sociólogo. Este autor se ocupó del estudio de las instituciones y el cambio social, a las que contribuyó a identificar y explicar su funcionamiento. Además, su principal aportación fue la creación de una corriente de pensamiento, el materialismo histórico, capaz de explicar la dinámica social en todo su conjunto: economía, política, sociedad, mentalidades, instituciones, procesos, etc. Su teoría se convirtió en una de las más influyentes escuelas de pensamiento, traspasando el ámbito de la sociología.

La tercera gran figura de esta etapa de consolidación es Max Weber quien, a diferencia de Marx, encontró que los cambios sociales no podían ser explicados sólo desde la economía, sino que había que atender a factores de índole cultural, por cuanto las creencias y mentalidades eran las verdaderas impulsoras del cambio y las transformaciones sociales.

La influencia de Weber en los sociólogos posteriores, como la de Marx, es fundamental, gracias a sus propuestas metodológicas y analíticas, con las que realizó estudios fundamentales sobre la religión, la economía o la burocracia.

Durante el siglo XX, con la sociología ya consolidada, surgirán grandes figuras cuyas aportaciones se consideran fundamentales, ya sea en el campo de la metodología, en el de las investigaciones particulares, o en ambos. Así, destacan autores como Simmel, Mead, Parsons, Pareto o Merton.

Métodos de estudio

La sociología es una ciencia fundamentalmente cuantitativa, que entiende que los procesos sociales pueden ser detectados, observados y medidos. En este sentido, el principal método de investigación sociológico es la estadística, que se realiza por medio de encuestas y muestreos que permiten la recopilación y análisis de una gran cantidad de datos.

La cuantificación de los procesos sociales se realiza además mediante otras técnicas, como simulaciones computacionales y modelos matemáticos. Finalmente, los sociólogos utilizan otras técnicas, que comparten con disciplinas diversas, como la observación participante, la entrevista, la interpretación de textos, etc.

Áreas de la sociología

Los sociólogos estudian la sociedad y la vida social y, dada la amplitud y complejidad de ésta, la sociología ha tendido a dividirse, como muchas otras ciencias, en distintas áreas o disciplinas, cada una de las cuales pone su atención en objetos de estudio parciales y utiliza métodos de investigación específicos.

Existen numerosas áreas o especializaciones. Así, se pueden encontrar la sociobiología, la sociolingüística, la sociología de las religiones, la sociología política, la sociología industrial, etc. Se considera que también pertenecen al área de la sociología disciplinas como la demografía o la criminología, que atienden a fenómenos o perspectivas concretas.

Como ocurre en el caso de la sociología en general, algunas de estas áreas son compartidas por varias otras disciplinas, como la antropología, la psicología social, la geografía humana, la economía, la ciencia política, etc.