Historiografía

    Literalmente, «escritura de la historia», es el término especializado para referirse a la ciencia histórica o ciencia que estudia los acontecimientos del pasado referentes a cuestiones políticas, militares, económicas, sociales o culturales. En la actualidad, se la considera como una ciencia debido al método empírico que utiliza pero no en cuanto a su capacidad de hacer predicciones como la física.

    La preocupación por conocer y estudiar el pasado no es un rasgo exclusivo de la edad contemporánea. La constitución de la ciencia histórica es el resultado de una larga tradición por registrar los acontecimientos del pasado. Sin embargo, en cada etapa histórica ha predominado una forma de entender y acercarse al pasado, relacionada con la concepción de la realidad de cada periodo.

    Por ello, se puede afirmar que la historiografía, junto con otras ciencias sociales, tales como la economía, la política, la antropología o la sociología, se constituyó en el siglo XIX, cuando empezó a ser considerada como una disciplina científica autónoma con métodos de trabajo propios. En todo ello influyó una serie de factores como:

    • El planteamiento de la posibilidad de aplicar el método de investigación científico al estudio de las humanidades.

    • La necesidad de conocer las diferencias del periodo que se abría (la edad contemporánea) respecto al anterior.

    Estas cuestiones llevaron a los historiadores decimonónicos a catalogar las ciencias "auxiliares" de la historia, a localizar fuentes o a discutir la influencia de determinados factores sociales, económicos o históricos sobre el devenir del ser humano.

    Los debates surgidos han terminado por configurar tres grandes escuelas del pensamiento histórico:

    • Historicismo alemán. Corriente historiográfica del siglo XIX que afirmaba que el conocimiento objetivo del pasado se lograba mediante el análisis de los hechos históricos y el establecimiento de cronologías.

    • Escuela de Annales. Corriente historiográfica francesa que niega la importancia de los procesos puramente políticos como motor del cambio de las sociedades. Defiende que dichas transformaciones se basan en los cambios de duración larga y media como son los neohistóricos o los socioeconómicos respectivamente.

    • Materialismo histórico. Corriente historiográfica nacida del marxismo-socialismo. Afirma que los cambios históricos se producen como resultado de las crisis socioeconómicas surgidas de los conflictos entre las clases sociales por la propiedad de los medios de producción.

    Esto lleva a la consideración de que, aquel que quiera adentrarse en los entresijos de la evolución humana, no sólo debe conocer los acontecimientos que se dieron en cada una de las épocas en las que tradicionalmente se ha dividido la historia (prehistoria, antigüedad, edad media, edad moderna y edad contemporánea) sino también dominar el vocabulario y las diferentes teorías de las ciencias sociales relacionadas para decidir o conocer en qué medida pudieron afectar las cuestiones demográficas, económicas, sociales o culturales a dichos hechos.