APRA

    Partido político peruano, denominado Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), fundado por Víctor Raúl Haya de la Torre en 1924. Este dirigente tenía como objetivo promover la unidad política en toda Latinoamérica y quiso que el partido se extendiera por diferentes países, aunque sólo se consagró en Perú.

    La historia del APRA está indisolublemente unida a la de su líder Víctor Raúl Haya de la Torre (1895-1979). Hijo de una familia acomodada, este dirigente estudiantil entró en la vida política muy pronto. Sus protestas contra los gobiernos de turno le valieron la deportación del país, exiliándose en México. Estando en este país, el 7 de mayo de 1924 fundó el APRA, partido también conocido como “movimiento aprista”. Entre sus objetivos fundacionales figuraban la lucha contra el imperialismo estadounidense, la nacionalización de la tierra y las industrias, la solidaridad entre los pueblos, el fin de la opresión del campesino y los indios y la unidad política de los países latinoamericanos. Sin embargo, las divisiones internas afectaron al APRA desde sus comienzos y muy pronto se convirtió en un partido únicamente de ámbito peruano.

    En 1930, Víctor Raúl Haya de la Torre regresó a Perú para presentarse como candidato a la presidencia. Sin embargo, los comicios de 1931 dieron el triunfo al teniente coronel Luis Miguel Sánchez Cerro, que gobernó hasta 1933, año en que fue asesinado. Durante su breve mandato reprimió duramente la revuelta aprista en el norte del territorio y ordenó la detención de Haya de la Torre en la penitenciaría de Lima. A Sánchez Cerro le sucedió el general Óscar Benavides (1933-1939), quien ilegalizó el APRA y otros partidos políticos durante su gobierno. Estas medidas obligaron a que Víctor Raúl Haya de la Torre, entre 1933 y 1945, tuviera que vivir en la clandestinidad, dedicándose a escribir y dar a conocer el programa del partido. Las elecciones de 1945 devolvieron la legalidad al APRA, que vio cómo se convertía en el partido más votado en el congreso. Dio su apoyo al nuevo presidente electo, José Bustamante Rivero, quien le concedió, a cambio, tres carteras ministeriales. Sin embargo, el APRA no pudo llevar adelante varias de sus propuestas ante la oposición de las fuerzas conservadoras.

    El panorama político cambió radicalmente en 1948, cuando los militares protagonizaron un golpe que dio el poder al general Manuel Odría (1948-1956), quien persiguió a los apristas y gobernó con mano dura. Haya de la Torre tuvo que refugiarse en la embajada de Colombia en Lima, donde permaneció entre 1949 y 1954. Posteriormente, pudo viajar a México, país en el que residió hasta 1957. El líder aprista regresó ese año a Perú con el restablecimiento de la democracia y se presentó como candidato presidencial a las elecciones de 1962. Su partido fue el más votado, pero los militares anularon los comicios por temor a una victoria del líder aprista y convocaron nuevos comicios para 1963, que fueron ganados por Fernando Belaúnde Terry (1963-1968). En 1968, el ejército protagonizó otro golpe militar y estableció una junta militar presidida por Juan Velasco Alvarado (1968-1975), quien ilegalizó el APRA.

    En 1978, se dieron los primeros pasos para el retorno de la democracia en Perú, y Víctor Haya de la Torre fue designado presidente de la Asamblea Constituyente, órgano encargado de elaborar una nueva Constitución (aprobada en julio de 1979). Ésta fue la última participación política del histórico dirigente porque murió poco después, el 2 de agosto de 1979. En los comicios de 1980, el APRA consiguió ser el partido más votado, pero no fue hasta las elecciones de 1985 cuando Alan García Pérez (1985-1990) obtuvo un resonante triunfo y se convirtió en el primer mandatario del país perteneciente al APRA. El nuevo presidente emprendió un vasto programa de inversiones públicas y enfrentó el terrorismo de Sendero Luminoso. Pero la economía se deterioró, la inflación se desorbitó y los ataques terroristas no disminuyeron, lo que favoreció que, en los comicios de 1990, el candidato populista de Cambio 90, Alberto Fujimori, obtuviera el triunfo.

    En 2001, Alan García volvió a presentarse como candidato presidencial del APRA, aunque perdió a manos de Alejandro Toledo. Los comicios de 2006 fueron aún más disputados, ya que tuvieron como protagonista al militar retirado y populista Ollanta Humala, quien triunfó en la primera vuelta, aunque sin conseguir la mayoría. Pero en la segunda vuelta, Alan García salió vencedor, ocupando por segunda vez la presidencia del país.