Operación Causa Justa

    Se conoce como Operación Causa Justa la invasión de Panamá que los Estados Unidos llevaron a cabo en diciembre de 1989 con el fin de derrocar al hombre fuerte del país centroamericano, el general Manuel Antonio Noriega.

    El acceso al poder de Noriega se había desarrollado en un panorama confuso, tras su activa participación en la destitución del presidente Eric Arturo Delvalle. En septiembre de 1989, ante los resultados adversos de los comicios, Noriega suspendió la constitución y colocó a la cabeza del país a su allegado Francisco Rodríguez. Al mes siguiente pudo abortar un golpe contra él elaborado por un grupo de militares panameños, quienes fueron fusilados. En diciembre, el propio Noriega asumió la presidencia del país.

    La delicada situación de Panamá y la posición contraria de Noriega a los intereses de los Estados Unidos forzó la intervención de la potencia norteamericana. Además, Noriega fue acusado por una corte estadounidense de formar parte de los grupos internacionales de tráfico de drogas.

    Finalmente, tras ser autorizada por el presidente de los Estados Unidos George H. Bush, la Operación Causa Justa dio comienzo en la madrugada del 20 de diciembre. Fuerzas de la 82 División Aerotransportada estadounidense bombardearon aeropuertos y bases militares panameñas. La disparidad tecnológica de los ejércitos contendientes hizo que la situación pronto se volviera insostenible para Noriega. No obstante, la refriega ocasionó numerosas víctimas civiles.

    La Operación Causa Justa, que recibió la condena tanto de la Asamblea General de las Naciones Unidas como de la Organización de Estados Americanos, finalizó con el apresamiento del general panameño y su encarcelamiento en los Estados Unidos para cumplir una larga condena. En los días siguientes al término del conflicto se sucedieron en Panamá los saqueos y los robos en las áreas afectadas. Guillermo Endara asumió la presidencia del país; Manuel Antonio Noriega, por su parte, sufrió prisión en Miami hasta 2007.