Plan Marshall

    General George C. Marshall, impulsor del plan que lleva su nombre.

    Nombre con el que popularmente es conocido el Programa de Recuperación Europea, un plan de ayuda económica diseñado por los Estados Unidos para colaborar en la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial. El programa, propuesto por el secretario de estado estadounidense George C. Marshall, se ejecutó entre abril de 1948 y diciembre de 1951 y distribuyó unos trece mil millones de dólares a los gobiernos de Europa occidental.

    Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Europa se encontraba en una situación económica catastrófica, con una agricultura y una industria prácticamente inoperativas y con dificultades para satisfacer las necesidades básicas de su población. Para Estados Unidos la estabilidad europea era fundamental, pues su economía, en gran medida exportadora, necesitaba del mercado europeo. Por otra parte, el riesgo de que el empobrecimiento condujera al fortalecimiento de los partidos comunistas y de que la influencia de la Unión Soviética se extendiera a los países de Europa occidental llevaron al gobierno norteamericano a proponer un programa de ayuda organizada que colaborara a la reconstrucción.

    En abril de 1947, Marshall propuso un plan de ayuda para todos los países europeos que requería la creación de mecanismos de cooperación entre ellos. La URSS y los países de su órbita rechazaron la participación para evitar toda intervención estadounidense en sus decisiones de política económica.

    Los países que tomaron parte en el plan fueron el Reino Unido, Francia, la República Federal Alemana e Italia, que recibieron un alto porcentaje de la ayuda, junto con Austria, Bélgica, Dinamarca, Grecia, Islandia, Irlanda, Luxemburgo, Holanda, Noruega, Portugal, Suecia, Suiza y Turquía.

    En Estado Unidos se creó un organismo para la gestión económica de las contribuciones económicas, la Economic Cooperation Administration, con sede en Washington. En Europa se constituyó la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE), con sede en París, lo cual había sido un requisito impuesto por Estados Unidos, que de esta forma garantizaba la integración de Alemania e Italia dentro de su área de influencia. La OECE amplió en años sucesivos su campo de cooperación y dio origen a la OCDE en 1961.

    La ayuda económica se concretó en la entrega de alimentos, materias primas y productos industriales a los gobiernos de los países participantes, que se encargaban de colocarlos en el mercado nacional. Los ingresos obtenidos se destinaron en principio a la reconstrucción de infraestructuras, pero con el aumento de la tensión entre el bloque occidental y el socialista, los recursos comenzaron a destinarse cada vez más a armamento.

    El Plan Marshall tuvo un efecto muy positivo sobre la economía europea, que vio crecer enormemente su producto interno bruto (PIB). En el terreno político sentó las bases para la futura cooperación entre los países europeos.