Segunda Guerra Mundial

Infantería británica en acción durante la Segunda Guerra Mundial.

La Segunda Guerra Mundial, que involucró en mayor o menor medida a un gran número de países de todos los continentes entre 1939 y 1945, supuso la culminación de todos los conflictos que habían estado latentes desde la finalización de la Primera Guerra Mundial en 1918. Esta guerra, que enfrentó a las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón, principalmente) frente a los Aliados (Reino Unido, Francia, los Estados Unidos y la Unión Soviética, entre otros países), ha sido la más mortífera y destructiva en la historia de la humanidad, pues significó la muerte de cincuenta millones de personas, la mayor parte civiles, y la devastación de países y de ciudades enteras.

Causas de la guerra

El desencadenante inmediato del estallido de la Segunda Guerra Mundial fue la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939 por parte de la Alemania de Adolf Hitler. Pero antes de llegar a ese punto, se dieron cita otras causas que hacían presagiar el conflicto. Las más relevantes son las siguientes:

a) El desprestigio en el que había caído la Sociedad de Naciones. Las agresiones de Japón en Manchuria y contra China, las de Italia contra Abisinia y el estallido de la guerra civil española mostraron la inoperancia de este organismo. Además, la ausencia de los Estados Unidos (que no ingresó en la Sociedad de Naciones) y la retirada de países como Alemania, la URSS y Japón le restaron credibilidad.

b) La debilidad de las democracias, muchas de ellas desprestigiadas y con graves problemas internos ante la falta de respuestas adecuadas a las crisis económicas (sobre todo la Gran Depresión de 1929), los desórdenes callejeros y los enfrentamientos entre derechas e izquierdas. Además, existían partidos políticos y organizaciones que rechazaban el sistema parlamentario y abogaban directamente por la instauración de gobiernos fuertes y autoritarios.

c) La política de apaciguamiento propugnada por algunos países, especialmente Gran Bretaña de la mano de su primer ministro Chamberlain, y Francia, con Daladier. Estos políticos, decididos a no repetir las experiencias traumáticas de la Primera Guerra Mundial, querían evitar el estallido de un nuevo conflicto, por lo que se mostraron dispuestos a ceder ante las presiones de Hitler. El culmen de esta política se dio en la conferencia de Munich (29 de septiembre de 1938) en la que se permitió que Hitler se incorporara la región de los Sudetes, perteneciente a Checoslovaquia, sin que este país interviniera en las negociaciones.

d) El ascenso de Adolf Hitler al poder en Alemania en 1933 y del régimen nacional-socialista, así como el auge de otros movimientos totalitarios como el fascismo italiano. Muy pronto Hitler denunció el tratado de Versalles de 1919 que había puesto fin a la Primera Guerra Mundial, y anunció la necesidad de que Alemania contara con un “espacio vital” para formar un imperio adecuado a la raza aria. En 1935 introdujo el servicio militar y reincorporó la región del Sarre tras un plebiscito. En 1938 se anexionó Austria, proceso conocido como el Anschluss y, poco después, los citados Sudetes. En marzo de 1939 ocupó el resto de Checoslovaquia formando los protectorados de Bohemia y Moravia. La política de agresiones de Hitler se tensó al máximo cuando presionó a Polonia para que permitiera establecer un corredor libre que facilitara la unión de la ciudad de Dantzig con el resto de Alemania. La negativa polaca fue la disculpa para que Hiter iniciara la guerra.

Hitler y Chamberlain durante la política de apaciguamiento.

Armamento

La Segunda Guerra Mundial supuso la experimentación de nuevas armas de destrucción, mucho más mortíferas y letales que todas las fabricadas anteriormente. Las consecuencias las sufrieron, sobre todo, la población civil.

a) En el campo de la aviación, la industria aeronáutica se esforzó por desarrollar aviones de combate (cazas, bombarderos) cada vez más rápidos, mejor armados y con mayor carga de bombas. Cabe destacar aviones como el Spitfire inglés, el Messerschmitt alemán y el P-51 estadounidense, entre otros muchos. A lo largo de la guerra, la aviación desempeñó un papel fundamental para apoyar ofensivas o desarticular ataques enemigos.

b) En el campo terrestre, sobresalieron los tanques o carros de combate, que se convirtieron en la gran estrella de la guerra. La industria alemana destacó por sus constantes innovaciones y tecnología, en general, muy superior a sus enemigos. Algunos modelos de tanques famosos fueron el Panther y el Tigre alemanes y el T-34 ruso. También se desarrolló extraordinariamente la artillería de todo tipo, como los cañones antitanque y autopropulsados.

c) En el campo marítimo, los portaaviones fueron el buque más importante y jugó un papel fundamental en la guerra del Pacífico. En el Atlántico, los submarinos tuvieron una destacada actuación.

d) La Segunda Guerra Mundial fue un fecundo campo de experimentación y desarrollo de novedosas armas, como los cohetes autopropulsados V-1 y V-2 (conocidos como bombas volantes y antecesoras de los misiles) desplegados por Alemania. Pero, sin duda, el arma más famosa y terrorífica fue la bomba atómica creada por los Estados Unidos y arrojada sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

El desarrollo de la guerra

La guerra tuvo dos fases claramente distintas. En la primera, las potencias del Eje consiguieron grandes triunfos y estuvieron a punto de ganar la contienda. En la segunda, los Aliados se recuperaron y derrotaron al Eje. Durante el transcurso de la guerra, el ejército alemán desarrolló nuevas estrategias de guerra por medio de la llamada Blitzkrieg (guerra relámpago), consistente en la unión de las fuerzas aéreas y poderosas concentraciones de tanques (las divisiones Panzer) para atacar al enemigo y desarticularlo. Esta técnica dio provechosos frutos en los primeros momentos de la contienda, especialmente en el ataque contra Polonia, Francia y Rusia.

Primera fase de la guerra: 1939-1942

a) La guerra en Europa y África. El 23 de agosto de 1939 Alemania y la URSS firmaron un pacto de no agresión (conocido como pacto Ribbentrop-Molotov) que estipulaba, además, el reparto de Polonia entre ambos países. Libre del peligro ruso, Hitler ordenó invadir Polonia el 1 de septiembre de 1939, lo que provocó que dos días después Francia y Gran Bretaña declarasen la guerra a Alemania. En pocos días, los alemanes destruyeron al ejército polaco y el 10 de septiembre rodeaban Varsovia, que capituló el 27 del mismo mes. Entre tanto, los rusos atacaron a los polacos en la parte oriental, lo que selló el fin de Polonia. Poco después, en noviembre, el ejército ruso atacó Finlandia, que no se rindió hasta marzo de 1940, lo que le permitió a la URSS ocupar los países bálticos y algunos territorios fineses.

Terminada la campaña de Polonia, el frente se desplazó a occidente, hasta territorio francés. Entre septiembre de 1939 y mayo de 1940 no hubo enfrentamientos armados entre los ejércitos, por lo que esta fase del conflicto se denomino “la guerra boba”. Sin embargo, ante el peligro de una invasión aliada en Noruega para hacerse con el control del hierro sueco (del que dependía toda la industria armamentista de Alemania), Hitler ordenó el ataque a los países nórdicos. Así, en abril de 1940 el ejército alemán ocupó Dinamarca y, entre abril y finales de mayo, conquistó Noruega.

Paralelamente, el 10 de mayo, Alemania inició la ofensiva contra Francia por medio de un ataque a través de Holanda y Bélgica, países neutrales hasta ese momento, que muy pronto se rindieron. Poco después, una poderosa embestida de tanques a través del bosque de las Ardenas desarticuló la defensa francesa, lo que obligó a franceses y británicos a retroceder hasta el canal de la Mancha, pudiendo ser reembarcados una parte de sus ejércitos en Dunkerke. Ocupado el norte de Francia, el 5 de junio se reanudó la ofensiva alemana hasta que Francia solicitó un armisticio, que fue firmado el 22 del mismo mes. El país galo quedó dividido en dos: Alemania ocupó toda la fachada atlántica y la capital, mientras que en el sur se formó un gobierno autónomo (aunque de signo colaboracionista con los alemanes), con capital en Vichy, bajo la presidencia del mariscal Pétain.

Entre agosto y octubre de 1940 se desarrolló la llamada Batalla de Inglaterra, en la que la aviación alemana (la Luftwaffe) intentó acabar con las fueras aéreas inglesas y hacerse con el dominio del aire como paso previo a una posible invasión de Inglaterra. Sin embargo, los ingleses resistieron. Tras este fracaso, Hitler recurrió a la guerra submarina para colapsar el tráfico marítimo inglés. Durante varios meses se estuvo cerca de conseguirlo, pero la ayuda de los Estados Unidos, la formación de convoyes escoltados y el sónar contribuyeron a derrotar finalmente, en junio de 1942, a la armada alemana.

Entre tanto, Italia, que había entrado en la guerra el 10 de junio de 1940, inició una serie de ofensivas en el norte de África contra los ingleses y en el sur de Europa contra Grecia. Sin embargo, estos ataques fueron rechazados, lo que obligó a Hitler a apoyarle y mandarle refuerzos. Así, el denominado Afrika Korps llegó a África en enero de 1941 dirigido por el mariscal Rommel que, tras varias ofensivas y contraofensivas, llegó hasta la localidad de El-Alamein (Egipto), a 80 kilómetros de Alejandría, en agosto de 1942. Paralelamente, las tropas alemanas intervinieron en los Balcanes para apoyar a su aliado italiano. En abril de 1941 conquistaron Yugoslavia y consiguieron el apoyo de Rumania, Bulgaria y Hungría (que se unieron al pacto del Eje). A finales de abril, Grecia fue ocupada y las tropas inglesas que operaban en el territorio fueron expulsadas. Poco después, en mayo, la isla de Creta también pudo ser ocupada.

Terminada la campaña de los Balcanes, Hitler pudo concentrar todos sus esfuerzos contra Rusia, país que invadió el 21 de junio de 1941 en la operación Barbarroja. El éxito inicial fue inmediato y millones de soldados rusos fueron capturados y amplias extensiones del territorio ocupadas. Las tropas alemanas llegaron a las puertas de Moscú y de Leningrado, pero el ejército ruso consiguió resistir e, incluso, iniciar algunas ofensivas. Posteriormente, en la primavera de 1942, los alemanes lanzaron un nuevo ataque en la zona del sur de Rusia, en dirección al Cáucaso, con la intención de ocupar los campos petrolíferos de la zona, llegando hasta la ciudad de Stalingrado, que sólo fue ocupada parcialmente tras un asedio de ocho meses y cerca de dos millones de muertos.

b) La guerra en el Pacífico. Japón fue extendiendo sus conquistas y áreas de influencia gracias a la ocupación de la Indochina francesa y a los ataques contra posesiones inglesas y holandesas. Al mismo tiempo, las tensiones con los Estados Unidos se hicieron cada vez patentes, hasta que la armada japonesa atacó el 7 de diciembre de 1941 la base de Pearl Harbour, hundiendo parte de la flota estadounidense del Pacífico. De esta manera, los Estados Unidos entraron en la guerra, convirtiéndose ésta, ya de forma clara, en un conflicto de extensión mundial. Los japoneses lanzaron varias ofensivas que les permitieron ocupar las Filipinas, las Indias holandesas y Birmania, hasta llegar cerca de la frontera con la India, donde los ingleses resistieron. Los japoneses también ocuparon varias islas del Pacífico hasta llegar a amenazar la propia Australia.

Segunda fase de la guerra: 1942-1945

a) La guerra en Europa y África. El año 1942 marcó la culminación de la expansión alemana y japonesa pues, a partir de entonces, sufrieron graves derrotas que permitieron a los Aliados iniciar amplias ofensivas que les llevaron a su victoria final.

En el norte de África, el general inglés Montgomery inició en octubre de 1942 una ofensiva en El-Alamein que desembocó en la retirada de Rommel hasta Túnez. Un mes más tarde los estadounidenses desembarcaron en Marruecos, encerrando a los alemanes entre dos frentes y forzando su rendición en mayo de 1943, cayendo prisioneros alrededor de 250.000 combatientes alemanes. En julio de 1943 los Aliados invadieron Sicilia y luego pasaron a la península italiana, lo que provocó el derrocamiento de Benito Mussolini y su detención, y el cambio de bando de Italia a favor de los Aliados (septiembre de 1943). Sin embargo, el avance aliado por Italia fue lento y dificultoso y hasta el 4 de junio de 1944 Roma no fue liberada. Los alemanes aún resistieron hasta casi el final de la guerra en el norte de la península, donde se formó la llamada república de Saló, dirigida por Mussolini tras ser rescatado por los alemanes.

En el frente ruso, una gran ofensiva soviética permitió el cerco de grandes contingentes del ejército alemán en Stalingrado; las tropas alemanas fueron destruidas, haciéndose más de cien mil prisioneros entre diciembre de 1942 y enero de 1943. Desde ese momento, la iniciativa fue siempre rusa, mientras que los alemanes se mantuvieron a la defensiva, sobre todo tras su fracasado ataque en la batalla del Kursk en julio de 1943. En septiembre de 1944, los rusos se encontraban ante las puertas de Varsovia y habían ocupado Bucarest (Rumania) y Sofía (Bulgaria). Paralelamente, entre agosto y octubre de 1944, se produjo un gran levantamiento polaco en Varsovia que, tras muchas dificultades, fue sofocado por los alemanes, que dieron inicio a una feroz represión.

El 6 de junio de 1944, fuerzas inglesas, canadienses y estadounidenses desembarcaron en Normandía en la llamada operación Overlord, con lo que se abrió un segundo frente contra los alemanes. París fue liberada en agosto de 1944 y en octubre el norte de Francia y Bélgica también estaban libres de las fuerzas del Eje. Ese mismo verano de 1944 un grupo de generales intentaron matar a Hitler, aunque el atentado fracasó, lo que se tradujo en una gran represión contra altos mandos del ejército, entre ellos el laureado Rommel.

En diciembre de 1944, en el frente occidental, las tropas germanas iniciaron un sorpresivo y exitoso ataque en las Ardenas, aunque luego fueron derrotados. En el frente oriental, los rusos lanzaron una nueva ofensiva en enero de 1945 que les permitió ocupar Budapest (Hungría), Viena (Austria) y llegar a las puertas de Berlín, ciudad que resistió hasta su capitulación el 2 de mayo de 1945. Por su parte, ingleses y estadounidenses penetraron en Alemania desde el frente occidental y desde Italia. Con la guerra perdida, Hitler y alguno de sus colaboradores, como Goebbels, se suicidaron el 30 de abril de 1945. Poco después, entre el 7 y el 8 de mayo, se firmó la capitulación incondicional de todas las tropas alemanas, lo que significó el fin de la guerra en Europa.

El desembarco de Normandía (en la imagen) precipitó el final de la Segunda Guerra Mundial.

b) La guerra en el Pacífico. La ofensiva japonesa sufrió un primer revés en la batalla del mar del Coral (mayo de 1942), pero el verdadero desastre se produjo en la batalla de Midway (junio de 1942), en la que los nipones perdieron cuatro portaaviones. En agosto de 1942, comenzó la ofensiva estadounidense con el desembarco en la isla de Guadalcanal (que no fue conquistada hasta febrero de 1943). En los meses posteriores, los americanos recuperaron Filipinas (octubre de 1944-febrero de 1945) y tomaron las islas japonesas de Iwo Jima (febrero-marzo 1945) y Okinawa (abril-julio 1945) tras una feroz lucha. Por su parte, los ingleses recuperaban toda Birmania. Durante todo este tiempo, Japón sufrió masivos bombardeos sobre las ciudades y plantas industriales que ocasionaron gran cantidad de muertos y colapsaron su industria militar. Finalmente, el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima (6 de agosto) y Nagasaki (9 de agosto) llevaron a los japoneses a la solicitud del armisticio. El 2 de septiembre de 1945 se firmaba la capitulación. Terminaba así la Segunda Guerra Mundial.

Explosión de la bomba atómica arrojada sobre Nagasaki.

Consecuencias de la guerra

La Segunda Guerra Mundial fue un conflicto que movilizó a millones de soldados y exigió que los estados concentraran todos sus recursos y esfuerzos humanos y económicos en las industrias de la guerra. Fue una conflagración en la que muchas veces no se respetaron las convenciones internacionales, como la de Ginebra, sobre el trato y el respeto a los soldados capturados, y se cometieron masacres contra poblaciones civiles.

También esta contienda fue testigo del horror de los campos de concentración y el genocidio cometido contra los judíos y otros grupos como gitanos y homosexuales en lugares como Treblinka, Mauthausen y Auschwitz. Tras la guerra, varios de los principales responsables del régimen nazi fueron juzgados y condenados en los procesos que se celebraron en la ciudad alemana de Nurenberg entre 1945 y 1949.

Las pérdidas humanas y económicas fueron altísimas y gran parte de Europa quedó arrasada. Además, el fin de la Segunda Guerra Mundial configuró la estructura y las relaciones mundiales durante los 45 años siguientes entre las dos grandes superpotencias, los Estados Unidos y la Unión Soviética, hasta que esta última se desmoronó en 1990.

Cronología de la Segunda Guerra Mundial

1939 – Alemania invade Polonia. Francia y Gran Bretaña declaran la guerra a Alemania.

1940 – Alemania inicia ofensiva contra Francia, atacando Bélgica y Holanda. Alemania ocupa Dinamarca y Noruega. Batalla de Inglaterra

1941 – Italia se alía con Alemania. Pacto del Eje: unión de Alemania, Italia, Bulgaria, Rumania y Hungría. Operación Barbarroja: Alemania invade Rusia. Japón ataca Pearl Harbour: EEEUU entra en la guerra

1942 – Nuevo ataque alemán a Rusia. Batalla de Stalingrado. Comienza el avance ruso.

1943 – Cae Mussolini en Italia. París es liberado.

1944 – Roma es liberada. Desembarco de Normandía. Los norteamericanos avanzan hacia Alemania.

1945 – Los rusos llegan a Berlín. Ingleses y norteamericanos entran en Alemania por el frente oriental. Suicidio de Hitler. Firma de la paz. Fin de la guerra.