Pueblos precolombinos

    Escultura precolombina perteneciente a la civilización zapoteca.

    Término aplicado a los pueblos americanos antes del descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón en 1492. Aunque profusamente empleado, se trata de un término que puede producir controversias y en algunas ocasiones, es reemplazado por uno más políticamente correcto (y más vago) como "nativos americanos".

    Si bien es cierto que la llegada de Colón y los colonizadores al continente americano cambió sustancialmente las formas de vida de muchos de los habitantes del mismo, también lo es que "pueblos precolombinos" es un término con una fuerte carga eurocéntrica. Rechaza en cierta forma la continuidad de los pueblos que habitaban el continente americano al arribo de los colonizadores, negando la vigencia e importancia del legado viviente que han perpetuado las comunidades maya, quechua, apache, etc. Es decir, el término da a entender una cesura en el tiempo y formas de vida de los pueblos americanos, fechando tal discontinuidad en un momento muy concreto, 1492.

    A pesar de ello, es utilizado frecuentemente para englobar a pueblos de muy distinta factura. En dicha categoría caben desde la desaparecida civilización olmeca hasta los boyantes, en 1492, imperios azteca o inca, pasando por la decadente civilización maya, los industriosos chibchas, las tribus de cazadores-recolectores de la Patagonia o los belicosos arawaks.

    Todos ellos son pueblos muy diferentes que alcanzaron un grado evolutivo como cultura claramente diferenciado y se adaptaron de forma distintas a las costumbres importadas por los conquistadores. Por ello, su estudio debe partir desde su individualidad más que a través de una categoría genérica como sugiere el término "pueblos precolombinos".