Psicolingüística

Disciplina científica que aúna la psicología y la lingüística, y que estudia los aspectos y procesos psicológicos del lenguaje, como acto de comunicación humana.

Las primeras investigaciones en psicolingüística datan de finales del siglo XIX y fueron llevadas a cabo por prestigiosos lingüistas. A medida que se desarrolló la rama científica de la psicología, durante el último tercio del siglo se inició el estudio del lenguaje en esta disciplina.

Así surge la denominada psicología del lenguaje (sinónimo de la psicolingüística), resultante de la aplicación de los conceptos psicológicos al ámbito del funcionamiento y de los procesos lingüísticos.

El vocablo “psicolingüística” fue acuñado en los años cuarenta y se popularizó a partir de la década siguiente gracias a la publicación de una obra dedicada a esta disciplina escrita por los estadounidenses Charles E. Osgood y Thomas A. Sebeok.

Desde sus orígenes, a medida que se han desarrollado la psicología y la lingüística, y debido a la influencia de diversas corrientes de pensamiento (en especial, el funcionalismo, la gramática generativa y las ciencias computacionales), el marco de estudio de la psicolingüística ha variado con el transcurso del tiempo.

Objeto de estudio

En la actualidad el objeto de estudio de esta disciplina es doble:

  • Por una parte, el análisis y la explicación de la adquisición del lenguaje y del proceso de producción y comprensión o percepción del mismo.

  • Por otra parte, la creación de modelos sobre el procesamiento lingüístico, basándose en los principios de la corriente funcionalista y de la escuela del lingüista Noam Chomsky.

Por ejemplo, la psicolingüística estudia el proceso de aprendizaje que permite al niño adquirir una lengua y emplearla, los trastornos de la actividad lingüística o en la adquisición del idioma (como la disfasia o la afasia), y los mecanismos neurolingüísticos y las conexiones entre el cerebro y el lenguaje.

Adquisición del lenguaje por los niños

La adquisición del lenguaje por los niños es uno de los principales temas analizados por los psicolingüistas.

Según el lingüista estadounidense Noam Chomsky, el conocimiento de los principios formales determinantes de la estructura gramatical de cualquier idioma es innato.

Además, siguiendo esta teoría, de notable influencia en la psicolingüística desde los años sesenta, este conocimiento innato determina y explica la rapidez con la que los niños adquieren el lenguaje y su lengua.

Sin embargo, al contrario que el generativismo fundado por Chomsky, otros investigadores descartan la existencia de una competencia gramatical de carácter innato y consideran que se trata más de una capacidad de carácter cognitivo general.

Además, según investigaciones recientes, todos los niños atraviesan las mismas fases dentro del proceso de adquisición del lenguaje, con independencia de la lengua que intenten aprender.

De hecho, se ha comprobado que los niños procedentes de diversas zonas del mundo e integrantes de distintas culturas hablantes de diferentes idiomas adquieren las mismas categorías semánticas básicas y funciones gramaticales durante las primeras etapas del proceso de aprendizaje del lenguaje y de la lengua.

Percepción y producción del lenguaje

La comprensión y la producción del lenguaje humano, ya sea oral o escrito, son las dos actividades lingüísticas básicas.

El proceso de comprensión o percepción del lenguaje y del mensaje por el hablante comprende varias etapas:

  • El análisis perceptivo de los estímulos por nuestros órganos sensoriales permite la identificación de las unidades lingüísticas menores, como los fonemas y los grafemas, ya sean percibidos de forma auditiva o visual, en el caso de una comunicación oral o escrita, respectivamente.

  • Con el reconocimiento de éstos, se inicia el reconocimiento de las palabras mediante la búsqueda y la comprobación de las mismas con el léxico interno, almacenado en la memoria, de modo que se extrae su significado.

  • Después de este proceso se deducen las relaciones de las palabras dentro de la oración.

  • A continuación, se extrae el significado o el mensaje de la oración y se integra con los conocimientos adquiridos por el hablante.

Por su parte, el proceso de producción del mensaje o del lenguaje consta de las siguientes fases:

  • El emisor, ya sea de forma oral u escrita, pretende transmitir un mensaje.

  • Siguiendo esa intención, el emisor planifica el mensaje que intenta comunicar. Para esta labor, recurre y precisa de algunos de los conocimientos ya adquiridos.

  • Una vez planificado el mensaje, el emisor selecciona las palabras y la estructura sintáctica acordes para su transmisión y para su adecuada comprensión por el receptor.

  • En la fase final se activan los sistemas motores necesarios para producir los fonemas y los grafemas correspondientes a las palabras que se desean pronunciar o escribir.

En definitiva, el proceso de producción del lenguaje engloba distintas operaciones, agrupadas en tres:

  • La conceptualización: en esta etapa se determina el mensaje, teniendo en cuenta la intención del emisor, ya sea hablante o escritor, el grado cognitivo y el contexto lingüístico previo a la intervención del mismo.

  • La selección del léxico apropiado para la conversación o el texto que el emisor va a escribir y la formulación o establecimiento de la estructura sintáctica adecuada al mensaje y a la situación.

  • La codificación fonológica.

Como durante este proceso de producción el hablante comprende y escucha su propio mensaje, esto influye no sólo en lo que está diciendo, sino también en lo siguiente que dirá.