Sociolingüística

Disciplina, nacida a finales de los años sesenta y principios de los setenta, que estudia la relación entre la lengua y la sociedad que la habla y emplea.

El objetivo de esta disciplina, surgida entre finales de la década de los sesenta y comienzos de los setenta del siglo XX de forma diferenciada respecto a otras, es el estudio de la lengua enmarcada en una estructura social.

La sociolingüística también se distingue de la sociología del lenguaje en que explica los fenómenos sociales mediante los lingüísticos, basándose en la premisa de que el funcionamiento de la lengua sólo es posible en el contexto cultural y social en el que aquélla se emplea.

Precisamente esta disciplina estudia la relación existente entre el empleo de la lengua por sus hablantes y los factores sociales que influyen en el mismo, como la edad, la formación académica, la profesión, la clase social, el sexo, etc., o, incluso, el efecto que aquéllos pretenden producir en su receptor. Por ejemplo, explica el porqué del uso incorrecto de las palabras o expresiones.

Algunos idiomas, como el japonés, establecen un estricto código lingüístico que indica la relación social del hablante con el receptor del mensaje, reflejo de la propia sociedad. Similar es el caso de los dialectos sociales, que incluyen numerosas expresiones útiles para identificar el estatus del hablante.

Existen dialectos sociales y regionales, de modo que es posible distinguir la procedencia del hablante y también su clase social por sus expresiones y forma de hablar. En algunos países los primeros trascienden los segundos, como en Inglaterra.

Así, la clase social alta y media británica procedente de cualquier lugar del país emplea la pronunciación del inglés considerada estándar. Esto evidencia una tendencia habitual en todos los países: la lengua empleada por las clases sociales bajas es la que más varía según las distintas regiones.

En los países de habla inglesa generalmente los hablantes emplean siempre el mismo dialecto, regional o social. Sin embargo, en numerosas comunidades en el mundo hablan dos o más dialectos, pero emplean uno más que otro en situaciones sociales determinadas.

Puede tratarse de dialectos procedentes de idiomas distintos, como el inglés y el español, en el caso de la población puertorriqueña de Nueva York, o bien de dos dialectos originarios del mismo idioma.

En cualquier caso, este concepto consistente en la mayor notoriedad y empleo de uno de los dialectos o lenguas de una comunidad es denominado diglosia por la sociolingüística, a diferencia del bilingüismo, referente a la convivencia y similar uso de dos idiomas o dialectos.

La sociolingüística aborda los factores que determinan la elección de un idioma, como la formalidad o informalidad de la situación, las relaciones entre los hablantes y las diferencias de edad, sexo, clase social, formación académica y profesión.

Las investigaciones sociolingüísticas tienen, por una parte, carácter empírico (recogida de datos de la realidad objeto de estudio, mediante la observación, para su posterior análisis) y, por otra, teórico, ya que se analizan e interpretan los resultados del proceso experimental previo, y se reflexiona sobre los mismos para extraer conclusiones.

Distintas líneas de estudio

A pesar de que la sociolingüística tiene como objeto establecer las relaciones entre los fenómenos lingüísticos y los sociales, existen tres líneas diferenciadas de análisis e investigación:

  • Sociolingüística interactiva: analiza la comunicación directa, en especial, la conversación, aunque también otras formas comunicativas, como el relato de acontecimientos o la entrevista. No sólo estudia el hecho lingüístico, sino también las variables sociales que lo determinan, correspondientes al emisor y al receptor del mensaje: su formación cultural, origen geográfico o medio social, entre otras.

  • Sociolingüística cuantitativa: estudia la relación entre las variables sociales y las variantes lingüísticas, por ejemplo, la normalización idiomática. Al contrario que la gramática generativa, esta disciplina se centra en investigar y analizar la lengua que en realidad emplean los hablantes de un idioma. Examina numerosos textos distintos con objeto de compararlos, para establecer sus diferencias y similitudes.

  • Planificación lingüística: el objeto de estudio son las comunidades de hablantes en las que no hay una lengua común reconocida por ellos como tal, de modo que pretende establecer el número de idiomas que podrían ser considerados como oficiales, mediante el descubrimiento de los aspectos reiterados por sus miembros de forma individual.

Relación con otras ciencias

Aunque desde sus inicios se diferenció de otras disciplinas, como la dialectología, el objeto de estudio de la sociolingüística no se delimita fácilmente respecto a otras ciencias afines, como la lingüística, la sociología, la pragmática, el análisis del discurso, la antropología y la psicología social.

Esta circunstancia se debe a que no resulta fácil delimitar el campo de estudio de dichas ciencias, con las que la sociolingüística está relacionada. Por ejemplo, la lingüística y la psicolingüística, la psicología y la psicolingüística, y la sociología y la antropología.

A pesar de que la sociolingüística y la psicolingüística suelen ser consideradas áreas de conocimiento independientes, están relacionadas. De hecho, la adquisición del lenguaje (objeto de estudio de la psicolingüística) depende del proceso de socialización, aunque también lo determina.

En ese sentido, también es una competencia lingüística la habilidad para hablar correctamente el idioma materno en las distintas situaciones sociales en las que se halla el hablante, así como la facultad de elaborar expresiones gramaticales. Investigaciones recientes de la sociolingüística y la psicolingüística analizan este aspecto.