Surrealismo

“La persistencia de la memoria”, obra maestra del surrealismo debida al español Salvador Dalí

Movimiento artístico y literario que tuvo su apogeo entre las dos guerras mundiales del siglo xx. Más figurativista que otras corrientes vanguardistas, los artistas surrealistas buscaban representar el mundo de los sueños o de la psique (Sigmund Freud mezclando objetos que creaban un conjunto irracional pero muy sugerente al espectador. Su cuidado por el detalle hizo que, al menos en lo tocante a la pintura, sus cuadros fueran valorados por la opinión pública. Entre los principales artistas del surrealismo cabe destacar, entre otros, a los literatos André Bretón, Paul Elouard y Julio Cortázar, los pintores Salvador Dalí, René Magrittey Max Ernst o al cineasta Luis Buñuel.

Origen y evolución

Entre 1917 y 1924, el término surrealismo comenzó a ser utilizado por diversos líderes del vanguardismo artístico como Guillaume Apollinaireo André Bretón. Muchos de estos artistas se aglutinaron en torno a la revista Litterature, fundada por, entre otros, el propio Bretón. Aunque dicha revista sirvió de punto de encuentro para los integrantes del vanguardismo, no sería en realidad hasta 1924, cuando Bretón publicó su Manifiesto surrealista, que el movimiento quedó instaurado como tal.

Un año más tarde, los integrantes del surrealismo organizaban su primera exposición en París, en la que fue posible ver obras de antiguos miembros del dadaísmo (Jean Arp, Max Ernst) o artistas conocidos procedentes de otras corrientes vanguardistas como Pablo Picasso, Giorgio de Chirico o Paul Klee. A pesar de sus orígenes literarios y sus ambiciones multidisciplinares, desde ese momento, serían los pintores los principales protagonistas del surrealismo.

Aunque fueron numerosos los artistas que se adhirieron al movimiento, las estrictas exigencias planteadas por su fundador, André Bretón, impidieron cierta estabilidad. Los ataques personales entre sus integrantes, los abandonos debidos a la rigidez de los planteamientos doctrinales y las expulsiones fueron normales y se puede decir que, a pesar de que el surrealismo obtuvo una mejor acogida entre el público que otras corrientes artísticas de vanguardia, el movimiento había muerto como tal en los inicios de la Segunda guerra mundial. Sin embargo, algunos de sus integrantes siguieron experimentando con este estilo.

Características del surrealismo

Retrato de André Breton.

El surrealismo nació influenciado por el carácter antiburgués del dadaísmo, el mundo de lo grotesco cultivado por El Bosco o Francisco de Goya y sobre todo, las teorías psicoanalíticas de Sigmund Freud.

Como el dadaísmo, el movimiento surrealista buscaba romper con los convencionalismos que rodeaban al arte y dar rienda suelta a la imaginación de cada individuo. Para ello, según Bretón, era necesario liberar al subsconciente, al que consideraba como la verdadera fuente de la creatividad. Esto permitiría a su vez unir lo real con lo irreal, lo lógico con lo ilógico, y explorar nuevos territorios en el campo de la expresión, la emotividad y la percepción.

Este planteamiento dotó al surrealismo de las siguientes características:

Onirismo. Interpretación de la realidad a través del mundo de los sueños y el subconsciente.

Temática onírica, grotesca o erótica. El papel del onirismo como forma de interpretar la realidad hace que el mundo de los sueños se convierta, por si mismo, en uno de los principales temas del surrealismo. Junto a él, se pueden destacar los temas de lo grotesco o absurdo y el del erotismo.

Descontextualización. Representación de los objetos y temas fuera de un contexto espacial o temporal. A menudo se unen diversos objetos, perfectamente reconocibles de forma individual, para desproveerles de sentido racional.

Automatismo creativo. Como forma de descontextualizar los objetos o temas, los artistas del movimiento surrealista recurrieron a la técnica del automatismo psíquico como forma de crear sus obras. Dicha técnica consistía en la inclusión o representación espontánea de cualquier motivo imaginado por el artista en el momento, independientemente de tendencias censoras debido al tema tratado o su idoneidad en referencia al contexto general de la obra.

El surrealismo pictórico

En la pintura, el surrealismo adoptó diversas formas aunque las dos más importantes fueron el surrealismo emblemático y el figurativo.

Surrealismo emblemático. También conocido como abstracto, orgánico o absoluto, busca provocar una reacción en el espectador mediante la utilización de formas que, aunque mantienen ciertos vínculos con la realidad, son indefinidas. Sus principales representantes fueron Jean Arp, Max Ernst, André Masson y Joan Miró.

Surrealismo figurativo. En él, los artistas representan objetos reales perfectamente definidos y por tanto, reconocibles por parte del espectador. Sin embargo, el objeto representado aparece descontextualizado y por tanto, la composición resulta irracional pero fuertemente sugestiva. Sus principales representantes fueron René Magritte y Salvador Dalí entre otros.

Aunque diferentes, estas corrientes mantuvieron los conceptos propios al surrealismo en general aunque aportaron algunas propias vinculadas al medio de la expresión artística:

Cuidado del detalle. Salvo en el surrealismo más abstracto (emblemático), los pintores surrealistas (Dalí, Magritte) prestaron gran atención al detalle, facilitando el reconocimiento de los objetos y figuras por parte del espectador.

Profundidad. Como forma de reflejar el mundo de los sueños, los artistas utilizaron técnicas pictóricas que rompían con las formas tradicionales y aumentaban la sensación de profundidad (perspectiva) en sus obras.

Utilización de nuevas técnicas. Max Ernst desarrolló otras técnicas como el grattage (rayado del lienzo o soporte) o el frotagge (frotación de un material rugoso sobre el lienzo o soporte para transferirle su textura) para desdibujar sus imágenes y forzar al espectador a interpretar con su subconsciente el cuadro.

El surrealismo literario

En literatura, el surrealismo encontró acomodo especialmente en la poesía. De hecho, poetas como el fundador del movimiento, André Bretón, o Paul Éluard, aplicaron técnicas basadas en la yuxtaposición ilógica de palabras que, aunque rompían su orden natural, creaban conjuntos textuales altamente sugestivos a través del subconsciente.

Aunque esta técnica no tuvo una gran influencia, si la tuvo el automatismo literario, presente en algunas obras de grandes escritores españoles (Rafael Alberti, Vicente Alexaindre) y sobre todo latinoamericanos, cuyo máximo exponente en este sentido es Julio Cortazarpero también hay que destacar a Juan Rulfo o César Vallejo. De hecho, la vertiente literaria del surrealismo puede ser considerada como influyente en el nacimiento y desarrollo del realismo mágico.

El surrealismo cinematográfico

En el cine, fue Luis Buñuel quien más destacó, especialmente sus dos primeras películas, Un perro andaluz (1928) y La edad de oro (1930), en las que intervino como guionista Salvador Dalí. En la segunda de ellas, el surrealismo se haría presente mediante la yuxtaposición de imágenes procedentes de otras películas del momento y documentales. Otros directores cinematográficos que hicieron experimentos surrealistas fueron René Clair (ayudado por Francis Picabia) y Germaine Dulac.