Arte medieval

    Fachada de la catedral de Parma, ejemplo de arquitectura medieval italiana.

    La edad media engloba un periodo histórico muy amplio que, en líneas generales, abarca desde la caída del Imperio romano hasta el Renacimiento. A pesar de que las manifestaciones artísticas de este amplio periodo fueron numerosas (durante esta época se han desarrollado importantes estilos como el bizantino, el visigótico, mozárabe o prerrománico en España; o el carolingio), principalmente se distinguen dos importantes movimientos: el románico y el gótico. Ambos surgieron en un momento marcado por el crecimiento económico ligado a la apertura de nuevas rutas comerciales, la creación de las primeras ciudades y, sobre todo, regido por los caminos de peregrinación, que se constituyeron como los medios más importantes que ayudaron a extender, por primera vez, unas mismas características artísticas por toda Europa. A todo esto hay que unir la importante reforma religiosa llevada a cabo por la Orden de Cluny en el siglo XI.

    Esta división artística que hoy en día es tan clara, no se estableció hasta comienzos del siglo XIX. El término románico fue utilizado por primera vez en 1820 por el historiador De Greville para designar cualquier manifestación artística desarrollada desde el fin del Imperio Romano hasta comienzos del gótico, y que guardaba, además, un parecido, sobre todo en arquitectura, con el arte romano antiguo. A medida que se estudiaba este periodo artístico, lo característicamente románico se circunscribió a toda expresión artística de similares características desarrollada en Europa desde el siglo XI hasta comienzos del XIII.

    El concepto gótico fue mencionado por primera vez en el siglo XVI por el intelectual italiano Giorgio Vasari para designar un arte oscuro, cerrado y bárbaro, en contraposición con el esplendor del arte clásico. Esta concepción no cambió hasta que, en el siglo XIX, el movimiento romántico redescubriera lo gótico y lo ensalzara como ejemplo de grandeza y originalidad. Desde entonces se entiende por arte gótico a la expresión artística europea desarrollada entre los siglos XIII y finales del siglo XIV con unos rasgos comunes. Tanto el románico como el gótico fueron dos estilos al servicio del sentir religioso del momento y cuyas características y avances estaban estrechamente ligados a la Iglesia.

    El románico se caracteriza, en arquitectura, por el uso del arco de medio punto, las bóvedas de cañón y las plantas centralizadas; en pintura y escultura, por figuras rígidas que reflejan de manera idealizada temas religiosos.

    Las novedades del gótico son el uso de arcos y bóvedas ojivales, que permiten ganar altura a los edificios, y la creación de las vidrieras; en pintura y escultura se pierde el hieratismo de las figuras románicas para ganar en movimiento y naturalidad.