Contrabajo

El contrabajo es uno de los instrumentos utilizados por los grupos de jazz

Instrumento musical perteneciente a la familia de cuerda frotada.

Forma

Es el miembro más grave de la familia instrumental antes citada. Sus cuatro cuerdas se afinan Mi La, Re Sol, escribiéndose una octava más aguda del sonido real. La longitud total de los instrumentos que se utilizan actualmente va de 180 a 200 centímetros. Los hombros muy pronunciados y el fondo plano de la mayoría de estos instrumentos apuntan a que sus orígenes se hallan en la familia de las violas de gamba, lo que se manifiesta también en su afinación por cuartas en vez de por quintas. En el contrabajo se utilizan dos tipos de arco: el tipo francés, que se coge con la palma de la mano hacia abajo, y el tipo alemán, que se coge con la palma hacia arriba, al igual que en la ejecución de la viola de gamba.

Su timbre opaco y suave se funde muy bien con el del violoncello: con respecto a éste suena una octava más grave. Para la técnica de interpretación, aunque no es posible ejecutar pasajes rápidos, merece especial atención el efecto de los pizzicatos (efecto de pellizcar las cuerdas con los dedos) y los trémolos (repetición de notas).

Historia

El mayor y más grave de los instrumentos de cuerda nació en el siglo XVI con el nombre de violón. Desde entonces sus dimensiones quedaron fijadas, siendo el único que todavía conserva algunas características de las antiguas violas.

Su función en la orquesta consiste fundamentalmente en reforzar los bajos. Entra en ella con la ópera del siglo XVII Alcyone, de Marin Marais, pero no es hasta Beethoven cuando el instrumento cobra importancia, destacando en obras como la Sexta Sinfonía del citado autor alemán.

El contrabajo ha sido un miembro habitual de la orquesta desde el siglo XVIII, y aunque no pertenece a ninguna de las combinaciones más habituales que se encuentran en la música de cámara, se utiliza en partituras camerísticas de Mozart, Beethoven, Schubert, Spohr, Hummel y Dvorák.