Amistad

    El concepto de amistad posee cierta relevancia dentro del mundo de la filosofía y, más en concreto, del pensamiento práctico y la ética. Desde un punto de vista general, se puede definir como la relación entre dos o más personas basada en la concordancia de mutuos afectos positivos.

    Aristóteles es quizá el pensador que más interés ha mostrado por el concepto, dedicándole gran parte de una de sus más importantes obras, la Ética a Nicómaco. En ella se puede observar, de un lado, cómo los primeros filósofos griegos entendían la amistad desde un punto de vista mucho más amplio que las culturas contemporáneas; del otro, las implicaciones vitales personales que extraía de ella este pensador nacido en Estagira.

    La amistad es, dice Aristóteles, la más importante de todas las virtudes. Se puede ser afortunado, bello, inteligente o comedido; pero si no se dispone de ninguna otra persona con la que compartir los propios méritos, éstos terminan careciendo de sentido.

    La amistad es además para los griegos sinónimo de comunidad y concordia. Se diferencia del amor en que no depende de las pasiones, sino del hábito; en que es más duradero, ya que no está determinado por el deseo; y en que es más racional y justo, ya que, mientras el amor sobreviene de modo irracional, la amistad resulta siempre de una elección.

    La comunidad en la que resulta el cultivo de la amistad se basa no tanto en el acuerdo, en la afinidad, como en la necesidad de llevar a cabo unos proyectos comunes. De esta manera, existen tantas formas de amistad como formas de relación humanas: la amistad entre padre e hijo; la amistad entre trabajadores; la amistad entre gobernantes; o la amistad entre esposos, que es, según Aristóteles, una de las más provechosas.

    Por otro lado, la amistad puede estar basada en el interés egoísta de cada uno de los miembros que la conforman; sin embargo, estas amistades están destinadas al fracaso más rotundo, ya que están sujetas a la duración de los propios intereses.

    La amistad más duradera es, sin lugar a dudas, la basada en el amor al bien y la sabiduría, ya que responde a un camino eterno, que no tiene fin, y que no produce sino satisfacciones.

    La amistad, por último, es de vital importancia para la sociedad, ya que facilita el desarrollo de la democracia y de un Estado justo.

    A partir de la hegemonía del cristianismo, el concepto de amistad dejó de llamar la atención de los pensadores, que pasaron a centrarse en la idea de amor.