Neoplatonismo

    El neoplatonismo es una escuela filosófica que fue fundada en Alejandría, hacia el siglo II de nuestra era, por el pensador Ammonio Saccas. Sus principales representantes son Jámblico, Proclo y sobre todo Plotino, quien alcanzó cierta relevancia gracias a los estudios que hicieron de su obra otros pensadores modernos.

    Al igual que sucede con la escolástica, el neoplatonismo pretende hacer coincidir las verdades que se desprenden de la filosofía de Platón, con las creencias cristianas más arraigadas y elementales.

    El pensamiento neoplatónico parte de la consideración de que las verdades absolutas deben proceder de la revelación divina, que se materializa en las instituciones sagradas y en las escrituras. Sin embargo, Plotino añadió a esto la importancia de la conciencia, en la cual se deben descubrir las verdades más íntimas de la existencia.

    El dios neoplatónico no se diferencia a grandes rasgos del cristiano, aunque sus atributos son matizados por las categorías más elementales de la filosofía platónica, como pueden ser las de bien, verdad o belleza. Así, como bien supremo y máxima forma de perfección, Dios hace que la creación emane directamente de él; aunque a medida que ésta se aleja de su origen divino se deteriora, se vuelve más imperfecta.

    Sin embargo, los neoplatónicos conciben dentro de su filosofía religiosa un retorno definitivo del mundo a su creador, lo que supone la recuperación de los atributos originales y perfectos. Este retorno a la perfección del creador es posible gracias al hombre, que hace de redentor de la existencia siempre y cuando viva una vida piadosa basada en la ascesis.

    El neoplatonismo se suele subdividir en distintas escuelas, localizadas en sitios tan diversos como Siria, Pérgamo y Atenas.

    Unos trece siglos después, el neoplatonismo fue retomado por los pensadores renacentistas, quienes asumieron la mayor parte de las doctrinas de los neoplatónicos originales; aunque acentuando algunos aspectos de su credo, como la fe en el hombre y el papel que éste juega dentro de la creación y de la salvación del mundo.