Pragmatismo

    El pragmatismo es una corriente compleja que puede ser dividida en dos vertientes distintas. Por un lado se encuentra el pragmatismo metodológico, que está emparentado con la semiótica y los estudios del lenguaje; por otro lado, el pragmatismo metafísico, que se refiere más bien al conocimiento y a su forma de relacionarse con la realidad.

    Pragmatismo metodológico. Este tipo de pragmatismo mantiene que el significado último de las palabras y los símbolos viene determinado por el uso que se hace de ellos. Tiene en el semiólogo estadounidense Charles S. Pierce a su más importante representante. De esta manera, frente a otras corrientes que definen el sentido y la verdad a partir de unos axiomas que se anteponen a la experiencia, el pragmatismo metodológico hace depender la validez de las palabras y las verdades de las circunstancias reales en las que se pueden encontrar.

    En este aspecto, Dewey decía que las palabras son realidades completamente indeterminadas, carentes de valor de verdad, hasta que encuentran una circunstancia real en la que encarnarse. En el mismo sentido, el gran pensador analítico alemán Ludwig Wittgenstein adoptó en su segunda filosofía unos planteamientos muy similares. El que antes fuese el más importante renovador de la filosofía analítica, terminó aceptando que no existían estructuras lógicas al margen de los usos que se hacen del lenguaje. Así, las palabras adquieren sentido a partir de la utilidad que se les da, funcionando como una especie de herramientas verbales.

    Pragmatismo metafísico. Desde un punto de vista metafísico, el pragmatismo consiste en la reducción del alcance de la verdad al mundo de la utilidad, y en la consideración de toda forma de realidad como espíritu.

    Para William James, la verdad es algo que se aleja definitivamente de los principios elementales que manejaron pensadores como René Descartes o Immanuel Kant. No se basa en unos fundamentos apriorísticos, sino en su aplicabilidad al mundo de los hechos. En el mismo sentido, Friedrich Nietzsche también habló del verdadero sentido utilitarista de la verdad, que sólo consiste en una herramienta que tiene como fin manejar la realidad y transformarla.

    La razón, dice James, se asemeja a un sentimiento antes que a una facultad pura del sujeto. Así, la mayoría de las veces se considera la verdad desde la propia conveniencia. La ciencia misma actúa movida por intereses pragmáticos antes que matemáticos, lógicos o geométricos.

    Otro de los grandes pragmatistas metafísicos, F. C. S. Schiller, decía junto con Protágoras que el hombre es la medida de todas las cosas, y que, en consecuencia, las teorías del conocimiento quedan siempre matizadas y relativizadas por los intereses subjetivos de las sociedades y los científicos.

    James llegó a plantear la necesidad de adoptar teorías que fuesen beneficiosas para el desarrollo de la humanidad a pesar de que éstas careciesen de fundamentos científicos sólidos. Por ejemplo, todas las metafísicas y las teorías espiritualistas que hablan de un mundo perfecto serían buenas teorías, ya que son beneficiosas para el hombre, son útiles para vivir.

    Otros autores que han sido emparentados con el pragmatismo espiritualista de James son José Ortega y Gasset y Miguel de Unamuno, aunque estos últimos mostraron siempre una tendencia de corte existencialista que poco tiene que ver en principio con el pragmatismo.

    En definitiva, el pragmatismo supone la relativización de la verdad y el conocimiento científico a partir de la consideración de la razón como instrumento, como herramienta que trata de hacer la vida más confortable. Desde este punto de vista, una buena teoría no es aquella que mejor se adapta a la realidad, sino aquella que sirve para animar el espíritu humano.

    La falta de rigor científico del pragmatismo metafísico hizo que éste cayese rápidamente en el olvido, contando con muy pocos seguidores. Por el contrario, el pragmatismo metodológico, aplicable casi exclusivamente al mundo del lenguaje y la ciencia, sí que ha logrado hacerse un hueco dentro del pensamiento y las ciencia contemporáneas.