Filosofía analítica

    A pesar de que la analítica como método se encuentra presente en un gran número de filósofos de toda condición, se llama filosofía analítica al pensamiento desarrollado por una serie de lógicos del lenguaje que consideran que los problemas de la metafísica surgen de una mala comprensión del lenguaje. Así, es habitual identificar la filosofía analítica con la filosofía del lenguaje.

    El autor más representativo de la filosofía analítica es el filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein, quien revolucionó la filosofía del lenguaje y la metafísica con su obra más célebre: el Tractatus Logico-Philosophicus.

    En ella, además de describir la forma en la que el lenguaje se relaciona con la realidad a través del isomorfismo, trataba los límites de la expresión, de tal forma que afirmaba que aquello de lo que no es posible hablar con claridad es mejor callar.

    Esta célebre expresión de Wittgenstein quería decir que cuando el lenguaje no es capaz de expresar de manera correcta y precisa el contenido de una realidad cualquiera, lo mejor es no tratar de hacer ciencia a propósito de ella.

    De esta forma, según el pensador austriaco, la metafísica y sus problemas surgen precisamente de un mal uso del lenguaje, que concede atributos y categorías físicas a objetos de los que no se tiene ninguna experiencia empírica.

    Sin embargo, esto no significa que la filosofía analítica niegue la religión o la metafísica como tales, lo que hace es circunscribir su campo de estudio y expresión a un plano puramente expresivo, que manifiesta estados de ánimo y deseos, no verdades científicas.

    Posteriormente, Wittgenstein amplió el alcance de esta crítica en su segunda obra, las Investigaciones filosóficas, en la que introdujo la noción de juego y la independencia de las distintas formas de lenguaje.

    Dentro de la filosofía analítica se suele hablar de dos escuelas distintas. Por un lado, se encuentra la de Cambridge, a la que pertenecen autores como Russell y Moore, y que sigue en gran medida los temas planteados por Wittgenstein en su Tractatus. Por otro lado, se encuentra la escuela de Oxford, que cuenta con autores como John Wisdom, quien amplió el alcance de la analítica considerando no sólo la relación entre la conciencia, el lenguaje y el mundo, sino también su relación con el plano psíquico.