Devotio moderna

    Se denomina devotio moderna a un movimiento surgido a finales del siglo XIV en los Países Bajos que floreció durante el siglo XVI y se diluyó en el XVIII, dejando su impronta en la espiritualidad occidental, especialmente en España e Italia.

    La devotio es una manifestación exterior de los sentimientos de piedad religiosos. Frente a una mística especulativa, surge la devoción del corazón, que es la devotio moderna.

    El promotor de este movimiento ascético fue Gerardo Groot, diácono de Deventer. Groot nació en el año 1340 y llevó una vida mundana hasta que se encontró con un amigo de infancia que era prior de una cartuja. Entonces se convirtió y se hizo hermano cartujo.

    La espiritualidad de la devotio moderna aparece reflejada en los escritos de los autores representativos de aquella corriente. El más importante de todos es De imitatione Christi, de Tomás de Kempis, posiblemente el libro más difundido en el seno de la cristiandad después de la Biblia. El movimiento tomó cuerpo en la asociación de hermanos y hermanas de la vida común y en la congregación de canónigos regulares de Windsheim.

    Este movimiento fundamenta la vida espiritual de las comunidades en el examen de conciencia y en la piedad hecha método. Sus principales características son:

    a) Interioridad, vigilancia continua del corazón y de los sentidos. Amor por la soledad y el silencio.

    b) Afectividad. El sentimiento es prioritario.

    c) Ascética. Se insiste en la importancia y el ejercicio de la voluntad.

    d) Cristo como modelo a seguir. Imitación y seguimiento de Cristo.

    e) Oración metódica. Métodos para orar, como la meditación y el examen de conciencia, presentes en los reglamentos obligatorios. Ejercicios espirituales.

    Además de Tomás de Kempis, Erasmo, Lutero o san Ignacio de Loyola, que en mayor o menor medida llevaron el aliento de la devotio moderna, hubo muchos intelectuales que se acogieron a la nueva espiritualidad, que no sólo influyó en los religiosos, sino también en seglares, siendo éste el mayor mérito reconocido al movimiento.