Drusos

    Pueblo de origen sirio seguidor de un movimiento político-religioso musulmán minoritario, en el que se entremezclan ideas musulmanas, judías y cristianas, pero con gran misticismo sufí. Los drusos esperan la vuelta del califa al-Hakim y de su discípulo, Hamza ibn Alí, de sus ocultamientos divinos. El drusismo se originó durante los últimos años del califa fatimí al-Hakim (996-1021), a quien algunos extremistas ismailíes consideraron como una manifestación de la divinidad.

    Los califas fatimíes acentuaron hasta tal punto el papel del imán, que llegaron a considerarse encarnaciones de Alá. El califa al-Hakim, yendo más lejos aún en esta interpretación, se presentó como encarnación definitiva de la divinidad, dando con ello origen al drusismo. Dejó crecer sus cabellos, vistió un hábito de lana y se mostró en público cabalgando en un asno. En todos estos signos externos sus seguidores vieron un profundo simbolismo. Uno de ellos, ad-Darazi, familiar de al-Hakim, fue quien dio su nombre popular a la secta, a pesar de haber sido condenado a muerte por los propios sectarios a causa de haber intentado suplantar a Hamza ibn Alí, portavoz oficial de al-Hakim.

    Los drusos son muy diferentes en creencias y prácticas del resto de los musulmanes. Algunas de las principales características son:

    a) Creen en un Dios unitario que sólo puede ser conocido a través de sus encarnaciones (al-Hakim es la última).

    b) No consumen alcohol ni tabaco.

    c) Las mujeres drusas disfrutan de igualdad social con los hombres y se rechaza la poligamia.

    d) Se reúnen los jueves, en lugar de los habituales viernes.

    e) Rechazan muchas de las prescripciones de la sharia, ley islámica.

    f) Creen en la transmigración de las almas.

    g) Esperan la llegada del Armagedón, la gran batalla entre las fuerzas del bien y del mal, que precederá a la resurrección de los muertos.

    Además de lo anterior, siguen el sistema de admisión por iniciación y practican la ayuda mutua entre sus miembros. Éstos se dividen en dos categorías: espirituales o iniciados en el misterio, y corporales o profanos no iniciados.

    El drusismo debe su sistematización a Hamza. Los drusos poseen sus propios tribunales de justicia y están considerados como una comunidad independiente del resto de las comunidades musulmanas desde 1957 en Jordania, el sur del Líbano y Siria. En la actualidad, se calcula que hay cerca de medio millón de drusos.