Partido Revolucionario Institucional (PRI)

    Formación política de México que dominó todos los niveles de la política de su país desde finales de la década de 1920 hasta el año 2000. Su ideario se asentó en un nacionalismo apoyado en un extenso aparato estatal y en la inclusión en sus filas de las principales asociaciones sindicales y obreras mexicanas.

    En 1929 el presidente Plutarco Elías Calles fundó el Partido Nacional Revolucionario (PNR), para integrar en él a los dirigentes de las diversas facciones surgidas de la revolución de 1910. Posteriormente, Lázaro Cárdenas incorporó a los movimientos obreros, campesinos y sindicales en el marco del partido oficial, llamado durante un tiempo Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y que en 1946, bajo la presidencia de Manuel Ávila Camacho, adoptó el nombre definitivo de Partido Revolucionario Institucional (PRI).

    A partir de la década de 1960 el PRI se consolidó progresivamente como formación política monolítica, de poder incontestado, muchas veces identificada con la estructura del propio estado. Episodios como la matanza de Tlatelolco, en 1968, la quiebra del crecimiento económico, las acusaciones de fraude electoral, acentuadas, por ejemplo tras la elección de Carlos Salinas de Gortari, en 1988, o el asesinato del candidato presidencial del propio partido, Luis Donaldo Colosio, en 1994, generaron una progresiva pérdida de apoyo social al PRI.

    Acabado el mandato del priista Ernesto Zedillo, en el año 2000, después de setenta años de poder del PRI, accedió a la presidencia Vicente Fox, candidato del conservador Partido de Acción Nacional (PAN), formación que en 2006 volvería a ocupar la presidencia en una controvertida elección, a través de su candidato Felipe Calderón.

    Tras estos comicios el PRI quedó como tercera fuerza política mexicana, después del PAN y el Partido de la Revolución Democrática (PRD).