Arte del siglo XIX

    Las manifestaciones artísticas, literarias y musicales producidas durante el siglo XIX fueron en un principio catalogadas dentro de lo que se consideraba como arte contemporáneo. Sin embargo, la irrupción de las vanguardias a finales del siglo XIX y sobre todo principios del XX, cambió radicalmente la cuestión: el realismo o el naturalismo parecían de difícil acomodo en una categoría que englobaba a corrientes como el cubismo, el expresionismo abstracto o el surrealismo.

    Esto llevó a numerosos expertos a restringir la categoría de arte contemporáneo al producido siguiendo los modelos vanguardistas a pesar de que, con ello, dejaban descatalogados otros movimientos de importancia como el romanticismo o el ya mencionado realismo. Necesitados de catalogar por épocas la producción artística, algunos expertos tuvieron que crear una categoría general que englobase a las corrientes situadas entre el neoclasicismo y el impresionismo. Surgió así el concepto de arte decimonónico, término que fue rápidamente desechado debido a su acepción peyorativa (de nuevo consecuencia de la irrupción del vanguardismo) y reemplazado por el vago y genérico "arte del siglo XIX".

    Esta categorización funciona en realidad como una especie de cajón de sastre en el que entran corrientes artísticas de gran importancia como el romanticismo, el naturalismo, el realismo y otros movimientos de carácter local o menor (prerrafaelitas, historicismo, etc.). Sigue pues careciendo de la unidad que parece exigir la crítica, por lo que a menudo se sacan de él y cobran vida propia las corrientes más relevantes (especialmente el romanticismo) mientras quedan olvidadas las más anodinas.

    A pesar de todos sus defectos, el término "arte del siglo XIX" es conveniente por cuanto permite ordenar, sin saltos ni olvidos, la producción artística, literaria y musical. Sin embargo, no debe ser entendido como una etiqueta que por sí sola define a un conjunto de manifestaciones estéticas (cosa que, en mayor o menor medida, sí hacen los términos Renacimiento, barroco o arte contemporáneo).