Emisores ideales

    Al introducir en una cámara varios cuerpos de pequeño tamaño en comparación con las dimensiones de dicha cámara, la energía radiante que emite el interior de la misma alcanza a esos cuerpos con la misma intensidad. Esa energía que llega a cada cuerpo se divide en dos partes: una es absorbida y servirá para aumentar la temperatura del cuerpo en cuestión; la otra se reflejará.

    Cuando el cuerpo alcanza la temperatura de las paredes del habitáculo, dicha temperatura, aun cuando se absorba radiación, se mantiene constante. Ello lleva a concluir que, en esa situación, la cantidad de la energía que se emite es igual a la de la energía que se absorbe. Por ello, puede considerarse que un cuerpo que absorba energía con facilidad debe ser capaz de emitirla con idéntica facilidad; inversamente, si es un mal receptor, debe, correlativamente, emitir la energía con dificultad.

    Por otra parte, teniendo en cuenta que todo cuerpo ha de absorber en parte y reflejar, también en parte, la energía que le llega, si capta deficientemente la energía es porque la refleja en proporción máxima. Ello supone que todo mal receptor es un buen reflector y, recíprocamente, un buen receptor es un mal reflector. Este hecho explica que, cuando se quiere evitar las pérdidas por emisión, se recubran las paredes de los recipientes contenedores de cuerpos de superficies reflectantes, tales como el plateado.

    Según lo dicho, el mejor receptor es aquél capaz de absorber toda la energía que incida sobre él. Al no reflejar energía alguna, su aspecto será negro. Esto explica que el sistema ideal que fuera capaz de absorber el 100% de la energía que recibe se denomine cuerpo negro ideal.

    En la práctica, el cuerpo negro ideal no existe, pues siempre se produce alguna reflexión energética. No obstante, algunas sustancias, como el negro de humo, tienen unas pérdidas máximas del 1%, que se aproximan bastante a la noción ideal del cuerpo negro. En estas sustancias el poder emisivo, considerado en la ley de Stefan-Boltzmann, y que se mantiene en un rango comprendido entre 0 y 1, toma el valor máximo posible.