Subfusión

    Se conoce por el nombre de subfusión la situación en la que un líquido permanece a una temperatura situada por debajo de su punto de fusión sin que solidifique. Como ejemplo típico de este fenómeno suele contemplarse el caso del agua.

    Sea, por ejemplo, una masa de agua líquida que se va enfriando. Al llegar a 0 ºC, esa masa empezará a solidificarse. Sin embargo, en ciertas condiciones, los meteorólogos han observado la presencia de gotas de agua que, aunque se encuentran incluso a unos –30 ºC, conservan su estado líquido. Este fenómeno se ha observado asimismo en otros líquidos.

    Las condiciones inexcusables para llegar a la subfusión de un líquido son:

    a. Que en el líquido en cuestión no se registre la presencia de partículas sólidas de la sustancia que forma dicho líquido o de otra isomorfa con él.

    b. Que la masa líquida se halle en reposo.

    Por ejemplo, en condiciones de laboratorio puede conseguirse agua líquida a unos –10 ºC. Sin embargo, basta con colocar en su seno una partícula de hielo para que tenga lugar bruscamente la congelación de toda la masa; otro tanto sucede si se mueve el recipiente que la contiene. Por último, debe decirse que, en un líquido en situación de subfusión, la viscosidad es mayor de la existente cuando se encuentra a temperaturas superiores a su punto de fusión.