Estrella binaria

    Los sistemas estelares constituidos por dos estrellas ligadas entre sí por sus efectos gravitatorios mutuos reciben el nombre de estrellas binarias. En estos sistemas, que son extraordinariamente comunes en la Vía Láctea y, presumiblemente, en las restantes galaxias, los dos astros orbitan en torno al centro de gravedad común.

    No deben confundirse las estrellas binarias con las estrellas dobles ópticas. Estas últimas se sitúan muy cerca en la observación al telescopio, pero se trata de una mera coincidencia debida a que tienen lugares de proyección próximos sobre el firmamento. Sin embargo, las estrellas dobles ópticas pueden estar muy alejadas dentro de la galaxia a la que pertenecen y, en consecuencia, sus efectos gravitatorios mutuos son insignificantes.

    Las estrellas binarias propiamente dichas se clasifican en varios tipos: visuales, espectroscópicas y eclipsantes. Una estrella binaria se dice visual cuando sus componentes se distinguen a simple vista o con ayuda de un telescopio óptico. Cuando no es posible este discernimiento por medios ópticos, pero se detecta la presencia de una compañera de una estrella dada por el análisis de sus espectros luminosos, se dice que las binarias son de tipo espectroscópico.

    En ocasiones, sin embargo, la naturaleza doble de un sistema estelar se percibe por los cambios periódicos en la luminosidad que se recibe del mismo en los observatorios terrestres. Así sucede cuando, por sus posiciones relativas con respecto al plano de observación, el movimiento orbital de una estrella la lleva a situarse, cada cierto tiempo, por delante de la otra vista desde la Tierra. Este fenómeno de eclipse parcial lleva a que tales sistemas sean conocidos como estrellas binarias eclipsantes. Estas estrellas presentan un interés especial en la astrofísica, ya que pueden servir como puntos de referencia para medir las distancias cósmicas.

    El primer ejemplo conocido de binaria eclipsante fue el de la estrella Algol, en la constelación de Perseo, identificada como tal en 1782 por John Goodricke. Otra estrella binaria muy brillante en el cielo nocturno es Sirio. Mención especial merece el sistema Cygnus X-1, en la constelación del Cisne, que emite radiación en el espectro de los rayos X. Los estudios de este sistema han llevado a conjeturar que uno de sus miembros es, en realidad, un agujero negro.

    En la Vía Láctea y otras galaxias no son tampoco infrecuentes los sistemas formados por más de dos estrellas ligadas gravitacionalmente. En tal caso, dichos sistemas reciben el nombre de estrellas múltiples.