Laboratorio Espacial Skylab

    Durante su singladura en la década de 1970, la nave estadounidense Skylab, en la imagen, se convirtió en el laboratorio espacial más importante de su tiempo. Estaba dotada de tres módulos, que ofrecían un espacio habitable de unos 350 m2.

    La primera estación espacial patrocinada por los Estados Unidos recibió el nombre de Skylab. Lanzado al espacio en mayo de 1973, este laboratorio espacial permaneció en órbita durante más de seis años, en el transcurso de los cuales estuvo ocupada por tres tripulaciones sucesivas de astronautas. Sus objetivos consistían primordialmente en realizar una serie de trabajos científicos, investigaciones sobre la adaptación del organismo humano a las condiciones de ingravidez y observaciones detalladas del Sol y el Sistema Solar sin los impedimentos de la atmósfera terrestre.

    Bajo los auspicios de la NASA, la idea de la estación espacial surgió como una consecuencia del Proyecto Apolo, dentro del proyecto astronáutico estadounidense. En este sentido entraba en clara competencia con un programa semejante impulsado por la Unión Soviética con el nombre de Salyut.

    El Laboratorio Espacial Skylab fue lanzado al espacio por un cohete Saturno V. Tenía un peso aproximado de 88.000 kg y una superficie interior habitable estimada en 357 m2. Ambas cifras hablan de la mayor ambición del programa Skylab con respecto al Salyut, de unos 99 m2 y la quinta parte del peso.

    El laboratorio Skylab sufrió una seria avería poco después de su lanzamiento. Ello obligó a su tripulación a una arriesgada reparación en el curso de un paseo espacial. Las sucesivas tripulaciones permanecieron en órbita en esta estación durante periodos de 28, 59 y 84 días, respectivamente. En su conjunto, la misión del Skylab se consideró un éxito para la astronáutica. El número de fotografías obtenidas da idea de su magnitud: se tomaron más de 175.000 del Sol y unas 46.000 de la superficie terrestre.

    Sin embargo, el término de esta misión resultó tan espectacular como potencialmente catastrófico. Perdido el control del ingenio espacial, éste se precipitó sobre la superficie terrestre en julio de 1979. Sus fragmentos en llamas cayeron sobre el océano Índico y varias zonas del oeste de Australia.