NASA

    La Agencia Nacional de Aeronáutica y del Espacio, conocida por sus siglas inglesas de NASA, se fundó en 1958 con el fin de coordinar las actividades espaciales de los Estados Unidos. La ilustración muestra el logotipo de la institución.

    En 1958, el gobierno de los Estados Unidos ordenó la creación de la Agencia Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), una organización gubernamental cuyo cometido sería planificar y dirigir la investigación y el desarrollo de vehículos y actividades para la exploración del espacio exterior.

    Este organismo es jerárquicamente dependiente del gobierno federal de los Estados Unidos, que ha de contar para la financiación de sus proyectos con el consentimiento del Senado. Tiene su sede en Washington y cuenta con numerosos centros de investigación, desarrollo tecnológico y bases de lanzamiento. En 2005, Michael Griffin fue nombrado administrador de la organización en sustitución de Sean O'Keefe, que había permanecido al frente de la misma durante cuatro años.

    La creación de la NASA fue una respuesta del gobierno estadounidense al exitoso programa espacial soviético en la década de 1950, un periodo dominado por las tensiones de la guerra fría entre ambas potencias militares. Su germen fue el Comité Consultivo Nacional de Aeronáutica (NACA), fundado en 1915, y recibió un impulso muy notable bajo la presidencia de John F. Kennedy, que propuso como objetivo prioritario llevar el primer hombre a la Luna (y traerlo de vuelta a la Tierra).

    Este objetivo, logrado en 1969 con la misión Apolo 11 comandada por Neil Armstrong, constituyó el mayor éxito en la historia de la organización. Previamente, otros dos astronautas habían pasado a formar parte de la ilustre nómina de pioneros espaciales: Alan B. Shepard fue, en 1959, el primer estadounidense en salir al espacio exterior, en un vuelo orbital; John Glenn se convirtió en el primer ciudadano de su país que completó, tres años más tarde, la primera órbita completa alrededor de la Tierra a bordo de una nave espacial.

    En términos generales, las actividades de la NASA se estructuran en varios grandes dominios:

    - Tecnología aeronáutica y del espacio, centrada en el desarrollo de equipos y avances tecnológicos que permitan la realización de los proyectos de ingeniería aeroespacial.

    - Ciencia del espacio y aplicaciones, con programas destinados a investigar y comprender el origen, evolución y estructura del Universo, el Sistema Solar y la Tierra.

    - Vuelos espaciales, tanto tripulados como no tripulados, incluidos los proyectos de lanzaderas y transbordadores espaciales, unos vehículos reutilizables que despegan como cohetes y aterrizan como aviones.

    - Estaciones espaciales, centradas históricamente en el Laboratorio Espacial Skylab y, desde la década de 1990, en el proyecto en colaboración de la Estación Espacial Internacional.

    La historia de la NASA está repleta de éxitos, pero también de algunos fracasos sonoros, en ocasiones trágicos. Los primeros vuelos suborbitales y orbitales dieron paso al mencionado Programa Apolo, que llevó al hombre a la Luna y permitió recoger un número muy elevado de muestras lunares para su estudio. Por otra parte, la exploración interplanetaria centró una buena parte de los proyectos de la organización.

    En medio siglo de historia, la NASA organizó misiones robóticas no tripuladas a todos los grandes planetas del Sistema Solar y varios de sus satélites. Algunos de sus programas de exploración fueron los Pioneer, Voyager, Viking y Cassini-Huygens. Varias de las naves (Pioneer 10 y 11 y Voyager 1 y 2) traspasaron los límites del Sistema Solar y se adentraron en el espacio exterior. En la última década, buena parte de las misiones no tripuladas se han concentrado en la exploración de Marte, como sucedió con los proyectos Mars Exploration Rovers y Mars Reconnaissance Orbiter.

    La construcción de una Estación Espacial Internacional, en colaboración con agencias espaciales de Rusia, Japón y varios países europeos, concentró una parte importante de los esfuerzos y presupuestos de la NASA desde la década de 1990. Una aportación trascendental de la organización era el transporte de tripulaciones y materiales a la estación mediante una flota de transbordadores espaciales. Sin embargo, la trágica destrucción del transbordador Challenger en 1986 y varios incidentes posteriores pusieron en entredicho la gestión de los administradores de la NASA y favorecieron recortes presupuestarios para sus misiones.

    Buzz Aldrin caminando sobre la Luna, 20 de julio de 1969.