Planeta enano

    La Unión Astronómica Internacional eliminó en 2006 a Plutón de la lista de planetas mayores, al definirlo como planeta enano o menor. La ilustración muestra un montaje fotográfico de Plutón y su satélite Caronte.

    Según definición acuñada por la Unión Astronómica Internacional en 2006, se dice que un cuerpo celeste tiene la condición de planeta enano dentro del Sistema Solar cuando cumple las cuatro condiciones siguientes:

    - Describe una órbita alrededor del Sol.

    - Tiene una masa suficiente para superar las fuerzas de los cuerpos rígidos y poder adoptar una forma de equilibrio hidrostático, cuasiesférica.

    - No ha limpiado la vecindad de su órbita.

    - No es un satélite ni ninguna otra clase de objeto estelar.

    La tercera de estas condiciones se estableció con la intención expresa de excluir a Plutón de la relación de planetas mayores o principales del Sistema Solar. Durante varias décadas, desde su descubrimiento en 1930, Plutón fue considerado el noveno planeta del Sistema Solar.

    Sin embargo, varias de sus características no concordaban con la consideración de planeta clásico, en particular en relación con los planetas gigantes gaseosos anteriores a él por su distancia al Sol: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Era un cuerpo pequeño, frío y muy alejado del Sol, menor en tamaño que varias de las lunas mayores de estos planetas.

    El panorama se complicó cuando los avances en técnicas e instrumentos de observación permitieron encontrar objetos transneptunianos, como Plutón, que tenían características semejantes a éste en la región denominada cinturón de Kuiper. En concreto, uno de estos objetos, al que se daría el nombre de Eris (diosa romana de la discordia), era muy semejante en tamaño y características a Plutón.

    No sin una larga controversia, la Unión Astronómica Internacional optó por crear una nueva categoría de objeto celeste con la denominación de planeta enano. En ella se encuadrarían tanto Plutón como Eris, así como los nuevos objetos transneptunianos que estarían probablemente por descubrir en el cinturón de Kuiper. Dada esta definición, también hubo que asignar el concepto de planeta enano al mayor de los cuerpos del cinturón de asteroides, llamado Ceres y hasta entonces considerado un asteroide.

    Esta decisión, a la que se llegó no sin un acalorado debate, dejó una cuestión sin resolver: la condición del objeto celeste denominado Caronte, hasta 2006 considerado una luna natural de Plutón. Ligado a la órbita de Plutón, Caronte tiene forma esférica y una masa semejante al planeta enano, aunque no cumple la condición de no ser satélite. Análogamente, otros tres grandes asteroides, Vesta, Pallas e Hygea, no tienen una forma cuasiesférica demostrada, tal como exige la condición del equilibrio hidrostático.