Proyecto Apolo

    El astronauta James Irwin posa la bandera estadounidense sobre el suelo de la Luna, en julio de 1971, tras el alunizaje del Apolo 15.

    El Proyecto Apolo se considera un símbolo de la era de la astronáutica. Bajo los auspicios de la agencia espacial estadounidense NASA, obtuvo uno de los logros más resonantes de la historia de la humanidad: la puesta del primer hombre en la superficie de la Luna, en julio de 1969.

    Módulo que permitió el desplazamiento sobre la superficie lunar y la toma de fotografías del entorno del Apolo 16 durante su viaje de abril de 1972.

    El programa nació en los inicios de la década de 1960, con la idea de llevar al primer astronauta a la Luna y devolverlo sano y salvo a la Tierra. Para ello se desarrolló una generación de cohetes-lanzadera y diversas cápsulas espaciales que hubieron de perfeccionarse a lo largo de varias fases. La misión preparatoria Apolo 1, en 1967, concluyó con un trágico accidente que supuso la muerte de sus tres tripulantes. Un año más tarde, las sucesivas misiones que llevaron a las exitosas Apolo 7 y 8 sirvieron de antesala para el vuelo de la decisiva nave Apolo 11.

    El comandante del Apolo 17, Eugene Cernan, y el piloto del módulo lunar, Harrison Jack Schmitt, a bordo del vehículo que daría el último paseo sobre la Luna de la misión Apolo, en diciembre de 1972.

    Con tres tripulantes a bordo, Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins, consiguió una aproximación sin contratiempos al satélite y, el 11 de julio de 1969, permitió la suave llegada a su superficie del Módulo Lunar. El comandante de la misión, Armstrong, fue el primero en descender y pronunció unas palabras que se hicieron emblemáticas: “Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad”.

    Buzz Aldrin caminando sobre la Luna, 20 de julio de 1969.

    Además del reto tecnológico que suponía, con los consiguientes avances asociados, y del valor estratégico y propagandístico para los Estados Unidos, las misiones Apolo permitieron aportar a la Tierra un material recogido directamente de la superficie de la Luna. Las cápsulas posteriores se posaron también sobre suelo lunar, a excepción del Apolo 13, que sufrió una avería en el vuelo de ida y hubo de ser reprogramado para regresar a la Tierra tras una compleja maniobra. El Proyecto Apolo concluyó con la misión Apolo 17, cuyos tripulantes permanecieron 22 horas en la Luna en diciembre de 1972.