Saturno

    Saturno, el segundo mayor planeta del Sistema Solar.

    Sexto planeta del Sistema Solar por su distancia al Sol, Saturno es el segundo cuerpo planetario de mayor tamaño después de Júpiter. En la observación directa se percibe como una luminaria de brillo relativamente intenso, que ha sido identificada desde tiempos prehistóricos. Debe su nombre al dios romano de la agricultura y el tiempo, conocido por Cronos, padre de Zeus, en la cultura griega.

    Saturno pertenece al grupo de los planetas exteriores del Sistema Solar, junto con Júpiter, Urano y Neptuno. Aunque de tamaño cercano al de Júpiter (su radio ecuatorial se estima en unos 60.000 km, más de nueve veces el terrestre), tiene un tercio de su masa y, por consiguiente, una densidad media muy inferior. La órbita del planeta, elíptica como las de los demás planetas, le lleva a situarse a una distancia media al Sol de algo más de 9 unidades astronómicas (la unidad astronómica es la distancia media Tierra-Sol).

    Aunque comparte muchas de las características de Júpiter, al igual que éste Saturno se compone principalmente de hidrógeno, con proporciones menores de helio y otros elementos traza. De su estructura y dinámica se concluye que ha de tener un núcleo interno de roca y hielo, rodeado por una gruesa capa de hidrógeno metálico. La atmósfera es totalmente gaseosa. Sin embargo, Saturno presenta también algunas características diferenciativas. La más relevante es la magnitud de su sistema de anillos, un rasgo compartido con los demás planetas exteriores pero, en su caso, de una extensión y una belleza espectacular.

    Los anillos de Saturno fueron observados por vez primera por Galileo en 1610 con ayuda de un telescopio. No obstante, el sabio italiano no supo interpretar su significado, lo que correspondió al científico neerlandés Christiaan Huygens varias décadas más tarde. Actualmente se sabe que estos anillos están constituidos por partículas individuales agrupadas en zonas de mayor concentración de densidad. El conjunto de anillos, uno de los fenómenos más vistosos del Sistema Solar, alcanza un diámetro de 270.000 km. De su estudio se pueden obtener claves acerca del origen y la evolución del planeta.

    Saturno cuenta asimismo con una amplia cohorte de satélites naturales. Su número exacto no se conoce, aunque se han catalogado más de cincuenta de estas lunas. Muchas de ellas tienen un tamaño minúsculo, inferior a 10 km de diámetro. Siete de ellas alcanzan una masa suficiente para conferirles forma esferoidal.

    El principal de los satélites de Saturno es Titán, la única luna del Sistema Solar que posee una atmósfera densa. Ello le ha hecho merecedor de estudios exhaustivos y objeto prioritario de la misión Cassini-Huygens. Los datos aportados por esta misión parecen sugerir la existencia en la superficie de Titán de grandes océanos de hidrocarburos, principalmente metano y etano. De menor tamaño, pero también notables, son Tetis, Dione, Rea y Japeto.

    El conocimiento de los datos físicos y astronómicos de Saturno ha mejorado sustancialmente en las últimas décadas merced al envío a sus proximidades de varias misiones espaciales interplanetarias. La sonda robótica, no tripulada, Pioneer 11 tuvo un primer encuentro con Saturno al sobrevolar el planeta en 1979. Más sofisticadas, las naves Voyager 1 y 2 llegaron a sus proximidades en 1980 y 1981, después de sobrevolar Júpiter.

    No obstante, la misión más ambiciosa en este contexto fue la mencionada Cassini-Huygens, organizada conjuntamente por la NASA estadounidense y la ESA europea. El orbitador Cassini inició un completo estudio científico y fotográfico de Saturno y sus satélites en 2004. Paralelamente, la sonda Huygens, tras desprenderse del anterior, descendió sobre la superficie de Titán a finales de ese año y se posó en su superficie a mediados de enero de 2005.

    A Saturno se lo reconoce por sus anillos.