Sirio

    La estrella más brillante del cielo nocturno, Sirio es una luminaria muy conocida y observada desde tiempos prehistóricos. Entre los antiguos egipcios, que la llamaron Sothis, alcanzó una importancia especial, pues su primer orto heliaco (momento en que la estrella sale justo antes del amanecer) coincidía con el inicio de la crecida anual en el delta del Nilo. Las inundaciones asociadas aportaban el abono natural necesario para la prosperidad agrícola de la región. Por ello, la estrella fue objeto de veneración cultual en Egipto.

    En términos astronómicos, Sirio es la estrella principal de la constelación del Can Mayor. Su nombre técnico es Alpha Canis Majoris y posee una magnitud visual aparente de -1,5, la más intensa del firmamento. En la interpretación mítica de las constelaciones se ha asociado también con Orión, el Cazador celeste, identificándose con su perro acompañante.

    Sirio se encuentra a unos 8,7 años-luz de distancia de la Tierra; es decir, la luz tarda 8,7 años en recorrer la distancia entre Sirio y los observatorios terrestres. Esta relativa cercanía al Sistema Solar (el astro más cercano, el sistema triple Alfa Centauro se sitúa a unos 4,3 años-luz) explica en parte la intensa luminosidad de la estrella.

    Desde mediados del siglo XIX se sabe que, en realidad, Sirio es un sistema binario constituido por dos estrellas ligadas por sus efectos de atracción gravitatoria mutua. La masa de la estrella más brillante, Sirio A, es unas 2,4 veces la del Sol. La estrella compañera, denominada Sirio B, tiene una masa equivalente a la solar y se encuentra en la fase de enana blanca dentro de su evolución estelar.