Supernova

    Supernova.

    Se llama supernova a un fenómeno astronómico por el cual una estrella experimenta una explosión cataclísmica e incrementa su luminosidad en un breve periodo de tiempo varios millones o incluso miles de millones de veces. El nombre de supernova es una derivación del de nova, en latín nueva, que alude a un fenómeno emparentado de explosión estelar, aunque de mucha menor magnitud.

    A lo largo de la historia se han observado varios episodios de supernova. Uno de los más espectaculares tuvo lugar en el año 1054, tal como ha quedado registrado en los apuntes astronómicos de varias culturas asiáticas y americanas de aquel tiempo. La explosión tuvo lugar en la constelación de Tauro, y hoy están visibles sus restos en la denominada Nebulosa del Cangrejo. En la época actual merece reseñarse la supernova observada en 1984 en la Gran Nube de Magallanes, bautizada como SN 1987A, que alcanzó una magnitud de 4,5 durante unas horas.

    Por sus características se ha dado en clasificar las supernovas en dos clases: tipo I y tipo II. Estas segundas, las clásicas, proceden de la explosión de una estrella muy masiva, de al menos ocho masas solares, que ha llegado al fin de su vida evolutiva. Al ser incapaz de generar más reacciones termonucleares por el agotamiento del material fusionable de su núcleo, la estrella implosiona sobre sí misma presionada por su propio peso.

    El colapso del núcleo de la estrella compacta extraordinariamente los electrones y los núcleos atómicos de los elementos que lo componen. El resultado es un núcleo estelar de enorme densidad, que agrupa en un volumen de unos 20 km de diámetro la masa equivalente a varios soles. La caída del material exterior sobre el núcleo y su rebote contra el mismo es el germen de la explosión cataclísmica característica del fenómeno.

    Por tanto, para estrellas no demasiado masivas el resultado de una supernova es la formación de una estrella de neutrones enormemente compacta. Si la masa original de la estrella supera un cierto valor crítico, en lugar de una estrella de neutrones se forma un agujero negro.

    Por su parte, las supernovas de tipo I proceden de estrellas más ligeras que las anteriores, de masa original de unas ocho masas solares. En este caso, el fenómeno de supernova tiene como resultado la formación de una estrella enana blanca, también muy compacta y extraordinariamente masiva.