Cámara digital

    Aparato que permite capturar fotografías y fragmentos de video mediante el registro de las imágenes en un detector electrónico. En la actualidad, la mayoría de las cámaras fotográficas y videocámaras comercializadas en el mercado de consumo son de tecnología digital. A menudo se venden como aparatos autónomos, aunque crecientemente se incorporan como elementos integrados en dispositivos móviles como teléfonos inteligentes y tabletas informáticas.

    La primera cámara electrónica fue inventada por Steve Sasson, ingeniero estadounidense, en 1975; utilizaba un dispositivo de acoplamiento de carga (CCD, por sus siglas en inglés) como sensor, un elemento cuyo uso revolucionó las técnicas fotográficas y videográficas. Posteriormente se desarrolló otro sistema detector alternativo de semiconductor de óxido metálico complementario (CMOS, por sus siglas en inglés). Estos detectores, denominados de píxeles activos, son componentes electrónicos capaces de convertir las propiedades de la luz recibida en información digitalizada en píxeles individuales. El número de píxeles con el que se almacena la imagen es un factor muy importante en la definición, o resolución, de la misma.

    El sistema óptico de las cámaras digitales coincide en esencia con el de los aparatos analógicos convencionales: un objetivo con un diafragma de apertura variable para el enfoque y un obturador. La diferencia entre ambos sistemas reside en que, mientras en las cámaras analógicas la imagen se registra en una película, en las digitales se graba en un detector electrónico (CCD o CMOS, por ejemplo). Numerosas modalidades de cámaras digitales admiten la inclusión de accesorios semejantes a los de los aparatos clásicos, como objetivos adicionales, filtros, disparadores automáticos y otros. Las imágenes registradas se almacenan en una memoria (normalmente, una tarjeta extraíble) cuyo contenido puede consultarse en la misma cámara digital y visualizarse en la pantalla del dispositivo. Las cámaras digitales pueden grabar asimismo breves fragmentos de video.

    Entre las ventajas reconocidas de estas cámaras con respecto a las tradicionales cabe citar la supresión del proceso y coste del revelado de la película, la posibilidad de visualización en computadoras, televisores y dispositivos móviles, así como de compartición en las redes informáticas, la existencia de programas digitales de edición, retoque y tratamiento de las imágenes y la capacidad de almacenamiento masivo en soportes informáticos como discos duros, CD-ROM, DVD-ROM, dispositivos USB, etc. Como inconvenientes frente a sus antecesoras se han apuntado una cierta pérdida de matices en la gradación de tonos y colores, la presencia de ligeros retardos de tiempo entre la pulsación del botón y el disparo/registro de la imagen, la necesidad de utilizar baterías que es preciso mantener cargadas para usar la cámara y la dependencia de la tecnología para el almacenamiento y visualización de las fotografías y piezas de video.