Cine 3D

    Tecnología de proyección de películas cinematográficas que permite su percepción con visión estereoscópica y sensación de profundidad. En su forma más habitual, la filmación de películas en 3D se basa en el empleo simultáneo de dos o más cámaras que registran las imágenes desde perspectivas diferentes. Para apreciar la profundidad en el visionado de estas películas en las salas se suele entregar a los espectadores unas gafas provistas de filtros separadores (por ejemplo, de color rojo y cian, una variedad de azul saturado) que discriminan las imágenes superpuestas proyectadas en pantalla para inducir la estereoscopia, al lograr que cada ojo vea dos imágenes tomadas desde localizaciones ligeramente diferentes.

    Las investigaciones sobre la filmación y proyección de películas en tres dimensiones se remontan a los inicios de la cinematografía. El primer sistema patentado data de 1890, obra de William Freese-Greene, y diez años más tarde Frederick Eugene Ives ideó una cámara con dos lentes, antes de que comenzara a popularizarse la tecnología basada en el empleo de gafas de dos colores. La primera proyección comercial en 3D se produjo en 1922, en una sala cinematográfica con doble proyector.

    Las tecnologías mejoraron en las siguientes décadas, con la introducción del color y las imágenes panorámicas, aunque los experimentos de filmes con sensación de profundidad no alcanzaron un claro éxito comercial. La invención en los años ochenta del siglo XX del formato IMAX impulsó los desarrollos en esta tecnología, si bien las proyecciones de las películas y documentales en IMAX se reservaron a salas especializadas, a menudo combinadas con ofertas para pantallas hemisféricas y con sonidos e imágenes envolventes.

    En la historia del cine en tres dimensiones, el estreno en 2009 de la película Avatar, una obra de ciencia-ficción dirigida por James Cameron que combina animación y rodaje tradicional con actores, marcó un hito en el desarrollo de esta tecnología. Además de obtener una extraordinaria acogida entre el público y cosechar un gran éxito en taquilla, recibió el reconocimiento profesional y fue distinguida con tres Óscar en 2010, en las categorías de mejor fotografía, mejor dirección artística y mejores efectos visuales. Esta película se convirtió en la gran triunfadora de la primera ceremonia de premios Lumière en 2010, creados ese mismo año para reconocer los méritos de los filmes en 3D. La obra de animación Up recibió también varios galardones.

    En años posteriores proliferaron versiones 3D de algunas de las películas más taquilleras del cartel. Varias de las más destacadas eran filmes de animación, como Toy Story 3, Cars 2 y Madagascar 3. Otras, como Harry Potter y las reliquias de la muerte, se estrenaron en las salas en paralelo a versiones tradicionales en dos dimensiones. Un fenómeno notable en la industria cinematográfica de la década de 2010 fue el reestreno de varias grandes producciones del pasado en el formato 3D, con especial mención de la exitosa Titanic (1997 en versión tradicional; 2012 en tres dimensiones) del director de Avatar, James Cameron.