Biotecnología

    Disciplina científica y tecnológica basada en el empleo de organismos vivos o compuestos derivados de los mismos para obtener productos útiles. Es una forma de tecnología basada en la biología, que presenta numerosas aplicaciones en el campo de la agricultura y la agronomía, la alimentación, las ciencias médicas y farmacéuticas y la ecología y el medio ambiente. Los organismos vivos utilizados en biotecnología pueden ser bacterias, hongos, plantas o animales.

    En un sentido amplio, los orígenes de la biotecnología se remontan a unos diez mil años de antigüedad, cuando con el asentamiento de la agricultura y la ganadería entre las poblaciones humanas del llamado Creciente Fértil se idearon métodos para la mejora dirigida de las especies mediante procesos de selección artificial en las especies vegetales y animales domesticadas. Posteriormente se aprendió a utilizar ciertos organismos vivos, como las levaduras (unos hongos), para inducir el proceso de la fermentación y fabricar alimentos como el pan o la cerveza. Adelantos de este tipo se sucedieron a lo largo de la historia, para dar lugar, por ejemplo, a variedades muy productivas de especies agrícolas y de animales destinados a la ganadería o a las labores domésticas.

    El microscopio, que comenzó a usarse por los científicos en el siglo XVII, es la herramienta fundamental en el estudio de las formas de vida de menor tamaño.

    Durante el siglo XX, los primeros avances de la genética y la biología molecular tuvieron un reflejo en la creciente disposición de innovaciones biotecnológicas con las que mejorar las características de las especies útiles para el hombre. Estos avances se aceleraron extraordinariamente a raíz del desciframiento de la estructura en doble hélice del ácido desoxirribonucleico (ADN), por Francis Crick y James Watson en 1953, un hito fundamental en la historia de la ciencia contemporánea.

    Representación de una cadena de ácido desoxirribonucleico.

    Los desarrollos y aplicaciones de la biotecnología se suelen agrupar en varias categorías genéricas. Así, la biotecnología roja o sanitaria persigue la obtención de productos dirigidos a la mejora de la salud humana y animal. Ejemplos clásicos de esta modalidad son el desarrollo de vacunas para la prevención de enfermedades y de nuevos fármacos para su curación y la ingeniería genética para la mejora de las cualidades de las especies útiles para el ser humano. La manipulación génica, y su aplicación en la terapia génica, se centran en alterar la dotación genética de las células y los organismos vivos para combatir enfermedades y lograr otros resultados de utilidad para la industria o la medicina.

    Por su parte, la biotecnología verde, también llamada agroalimentaria, es la aplicada a los procesos agrícolas para lograr mejoras en los alimentos, los cultivos y el ganado. Entre sus aplicaciones sobresalen las técnicas de obtención de plantas transgénicas, diseñadas por ingeniería genética para progresar en condiciones ambientales desfavorables y resistir a agentes agresivos específicos, como plagas y enfermedades.

    Se llama biotecnología blanca, o industrial, a la destinada a obtener mejoras en los procesos industriales. Ejemplos típicos de su aplicación son la producción y el empleo de enzimas en las reacciones industriales catalizadas, la fabricación de plásticos biodegradables y otros materiales o la obtención de biocombustibles.

    Finalmente, la biotecnología azul o marina se aplica al uso de sustancias biológicas para modificar los ambientes marinos y acuáticos en general. Sus campos de utilización más extendidos son la acuicultura y la producción de sustancias útiles para los cuidados sanitarios y las industrias alimentaria y de cosméticos.