Metalistería

    La metalistería es el trabajo artístico de los metales con fines artísticos. Desde la antigüedad se han realizado labores de esta rama de las artes para fabricar vasijas, platos, fuentes, bandejas, jarras, cubiertos y otras piezas de vajilla, utensilios rituales y ceremoniales, piezas decorativas, esculturas, armas, objetos de ornamento personal y manifestaciones arquitectónicas en metal de diversos tipos.

    Encuadradas dentro de su ámbito quedan la orfebrería, que se centra en el trabajo de metales preciosos, y la joyería, que utiliza gemas generalmente engastadas sobre metal.

    Los materiales más utilizados en metalistería son el cobre, el hierro, el bronce, el latón y la alpaca, aleaciones de cobre con estaño, cinc, y cinc y níquel combinados, respectivamente, y la plata, el oro y el platino.

    En el trabajo de metalistería se diferencian numerosas labores, como el grabado, el torneado, el aplanado, el cincelado, la estampación, el bruñido, y el plateado o dorado. Se distinguen, por otra parte, artesanos metalistas especializados en la realización de determinados tipos de piezas, como los caldereros, los espejeros o los blasonistas.

    Las dos técnicas más utilizadas en metalistería desde la antigüedad son la forja y la fundición En la primera se da forma a las piezas a golpe de martillo o bien aprovechando la presión de prensas, troqueles y otros instrumentos. Esta técnica se complementa con la de soldadura, unión homogénea de las piezas metálicas forjadas, generalmente mediante la aplicación de diversas fuentes de calor. Utilizada desde antiguo, la soldadura fue desplazando a otros sistemas de armazón de piezas metálicas como el uso de remaches o clavos.

    La fundición comprende el conjunto de operaciones mediante las cuales se da forma a los materiales metálicos a través de la fusión, el colado en moldes y el acabado. Dentro de éste quedan comprendidos los trabajos de cincelado, es decir, talla con martillo y cincel, pulido plateado o dorado y demás operaciones mencionadas con anterioridad.

    Entre las técnicas de fundición más utilizadas en metalistería cabe reseñar la denominada cera perdida, en la que un modelo de cera con la forma del objeto a realizar se encierra en un molde de un material refractario, tal como yeso o arcilla. Al someterse a calentamiento, la cera se funde y el espacio dejado por ella es rellenado por el metal fundido, que adopta su forma.