Industria química

    La industria química comprende el amplio espectro de actividades destinadas a la obtención mediante procesos químicos de sustancias y materiales comercializados a gran escala.

    Ámbito de cobertura de la industria química. La aplicación generalizada de procedimientos químicos en la industria moderna hace que la industria química tenga un notable grado de implantación en otras áreas como la metalurgia, la siderurgia, la fabricación de medicamentos o la industria armamentística.

    No obstante, la industria química se centra en la elaboración de materiales específicos como plásticos, barnices y pinturas, fertilizantes, insecticidas y plaguicidas, detergentes, perfumes, fibras sintéticas y otros materiales de síntesis.

    En este último contexto, la industria química afronta en la primera década del siglo XXI una serie de retos relacionados con los denominados nuevos materiales. Se trata de estructuras como los nanomateriales, de dimensiones moleculares; los materiales inteligentes, que adaptan sus condiciones a las variaciones externas, o los biomiméticos, basados en modelos tomados de la naturaleza. Cabe citar a modo de ejemplo de estos últimos los estudios desarrollados en la segunda mitad de la década de 2000 sobre fibras que toman como modelo el hilo de las telas de araña, y que presentan una resistencia y una elasticidad superiores a las de cualquier fibra conocida. Entre sus potenciales aplicaciones se cuenta la fabricación de blindajes o de suturas para neurocirugía.

    Las grandes áreas de la industria química. Puede decirse que, en términos globales, la industria química comprende dos grandes áreas. La primera se centra en el tratamiento de moléculas de estructura simple, como ampliación aplicada de la química inorgánica.

    Entre los compuestos inorgánicos producidos de forma masiva por su profusa aplicación se cuentan el ácido sulfúrico, el ácido clorhídrico, el nitrógeno y sus derivados, el amoniaco y los dos gases que conforman la molécula de agua, oxígeno e hidrógeno.

    Estos y otros compuestos y elementos se emplean en la fabricación de una amplia gama de fertilizantes, jabones, detergentes, explosivos y otros productos de aplicación industrial.

    La segunda de las grandes áreas de la industria química es la centrada en compuestos de moléculas complejas y origen orgánico, fundamentalmente hidrocarburos de cadena lineal o cíclicos, alcoholes, éteres, aldehídos, cetonas, y compuestos nitrogenados y sulfurados.

    Entre los principales productos generados en este sector se cuentan las fibras sintéticas, las celulosas, los plásticos y diversos compuestos de prolija aplicación en química como el acetileno o el etileno.

    La industria química orgánica tiene especial proyección en el marco de la obtención de gasolinas, gasóleos y demás derivados del petróleo, cuyo tratamiento específico queda comprendido en el campo de la petroquímica.

    Por otra parte, de la combinación de compuestos inorgánicos y orgánicos se nutren sectores como la fabricación de medicamentos y otros agentes de uso terapéutico, que quedan englobados en el ámbito de la industria farmacéutica, o la de tintes, colorantes, cosméticos y perfumes.

    Es también importante el papel de la química en la producción industrial de otros muchos materiales como el vidrio, el caucho o el cemento, o en las industrias de transformación de la madera y el cuero.