Charlie Hebdo

    Charlie Hebdo es una revista satírica francesa, publicada con periodicidad semanal y caracterizada por su espíritu transgresor e irreverente. Fue fundada en 1970 y dejó de publicarse entre 1981 y 1992. Sus frecuentes críticas de carácter político y cultural y, sobre todo, contra los excesos de la religión llevaron a que fuera objeto de numerosas denuncias y de dos atentados terroristas, en 2011 y 2015.

    Los orígenes de Charlie Hebdo se remontan a la década de los sesenta, cuando Georges Bernier y François Cavanna fundaron la revista mensual Hara-Kiri. Estos editores reunieron en su equipo a un grupo de dibujantes y guionistas, algunos de reconocida trayectoria (como Roland Topor y Georges Wolinski), y crearon una línea editorial profundamente agresiva que les valió no pocas denuncias y acusaciones. Convertida ya en semanal, Hara-Kiri publicó a finales de 1970 un número con una portada que se mofaba del recién fallecido presidente francés Charles de Gaulle. Como consecuencia, fue prohibida, aunque rápidamente sustituida por su sucesora, creada con el nombre de Charlie Hebdo. En esta primera etapa, la publicación se mantuvo activa hasta diciembre de 1981, cuando cesó en sus actividades por problemas económicos.

    En 1991, nuevamente con el impulso de Cavanna y de varios de sus antiguos colaboradores (Gébé, Cabu), reapareció en los quioscos con fuerza renovada y centró sus críticas, entre otros, en las formaciones políticas de ultraderecha emergentes por entonces en el país, en particular el Frente Nacional dirigido por Jean-Marie Le Pen.

    Por su carácter incisivo, Charlie Hebdo fue objeto de varias denuncias ante los tribunales. No obstante, la repercusión de sus sátiras experimentó un salto cualitativo en 2006 después de que se publicaran en sus páginas unas caricaturas del profeta Mahoma que despertaron la repulsa de comunidades musulmanas de todo el mundo. Desde entonces, la revista se convirtió en objeto de la ira y los ataques de grupos islámicos extremistas. En noviembre de 2011 sufrió un incendio y un asalto a gran escala contra su página web, a lo que su junta directiva respondió con nuevas tiras satíricas contra el fundamentalismo islámico.

    El 7 de enero de 2015, la sede de Charlie Hebdo en París fue asaltada por dos terroristas islámicos fuertemente armados. Los atacantes lograron entrar en su interior y abrieron fuego contra su personal. Doce personas fueron asesinadas, entre ellas algunos de sus más destacados dibujantes (Wolinski, Cabu y Charb), varios administrativos y trabajadores y dos policías. Once más resultaron heridas. El ataque suscitó una respuesta multitudinaria de condena por parte de la sociedad francesa y de los países occidentales, que se extendió a las redes sociales con un lema muy repetido: Je suis Charlie (“yo soy Charlie”, en francés). Las autoridades galas refrendaron su defensa de la libertad de expresión y ordenaron el refuerzo de los controles frente a posibles atentados terroristas que, lamentablemente, se repitieron en la capital francesa aún con mayor gravedad en el mes de noviembre de ese año. Por su parte, la revista Charlie Hebdo no modificó su línea editorial y mantuvo su tono satírico descarnado contra todo tipo de valores políticos, culturales y religiosos.