Geografía

Ciencia dedicada al estudio de la Tierra, sus características, pobladores y fenómenos que en ella tienen lugar. Los geógrafos han abordado esta labor tomando como base diferentes tradiciones, las cuales en algunos casos resultan complementarias, mientras que en otros son contradictorias. La tradición física es la aplicada al estudio de los diversos aspectos del mundo natural, como el clima, el relieve, la flora y la fauna. La tradición corológica se dedica al estudio de los sistemas territoriales, ya sean naturales o sociales. El campo de estudio de la tradición ecológica son las interacciones que se producen entre los seres vivos en general y el ser humano en particular con el medio ambiente. La tradición paisajística, por su parte, se ocupa del estudio tanto de los paisajes naturales como de los humanos o culturales. La tradición espacial es la que se dedica a la localización de los fenómenos naturales y sociales. Por último, la tradición social se ocupa de las diferentes sociedades existentes en el planeta y los medios donde éstas habitan.

Es necesario no confundir la geografía con la cartografía, disciplina que se dedica al trazado de los mapas. La labor de aquélla resulta mucho más amplia, puesto que abarca la evolución espacial y temporal de los fenómenos que se producen en nuestro planeta, así como la interacción existente entre los seres humanos y el medio ambiente.

Divisiones

Tomando como base todo lo anterior puede realizarse una división de la geografía en dos grandes campos: geografía humana y geografía física. La primera aplica sus esfuerzos al estudio de la influencia del ser humano sobre el espacio que ocupa, mientras que la geografía física investiga los muy diversos aspectos naturales que tienen lugar en nuestro planeta, como el clima, los accidentes del terreno, la fauna y la vegetación, prestando atención a cómo se generan y el modo en que se influyen mutuamente. A los dos anteriores puede añadirse un tercer gran campo, surgido de la combinación de aspectos de ambos: la geografía medioambiental, dedicada a estudiar la interacción entre el ser humano y el medio ambiente. Ésta ha surgido como una necesidad tras el enorme desarrollo tecnológico acaecido en los últimos siglos y la aparición de fenómenos como la globalización, que han obligado a adoptar nuevos puntos de vista a la hora de afrontar las relaciones entre el medio físico y el humano.

Dada la anterior división y el amplio campo de trabajo que las variedades de la geografía abarcan, no es de extrañar que ésta entre a menudo en conflicto con otras disciplinas, cuyas áreas invade a la vez que se sirve de ellas para desempeñar su labor. Se pueden considerar éstas como ciencias auxiliares a la geografía. Entre ellas se encuentran la geología, la ecología, la biología, la estadística, la sociología, la economía y la historia.

La geografía física se aplica al estudio de los aspectos físicos del planeta, su litosfera, hidrosfera, atmósfera y biosfera. Se divide a su vez en una amplia serie de ramas: biogeografía, climatología, paleoclimatología, oceanografía, geodesia, geomorfología, glaciología, hidrología, limnología, edafología y paleogeografía, entre otras.

Por su parte, la geografía humana incorpora a su labor aspectos políticos, culturales, sociales y económicos, entro otros diversos, lo que la hace estar menos relacionada con las ciencias de la Tierra que la geografía física. También se divide en una larga serie de ramas, de las que pueden destacarse las siguientes:

Geografía de la población. Estudia la población en los diferentes espacios del planeta, cómo se distribuyen, cuál es su dinámica y los problemas que padecen, como los flujos migratorios masivos y el envejecimiento de las comunidades.

Geografía rural. Se ocupa en particular de los espacios rurales, los tipos de asentamientos que en ellos tienen lugar y las actividades económicas que se desarrollan, además de su problemática propia. Ciencias ligadas son la agronomía y la sociología rural.

Geografía urbana. Es la empleada para el estudio de los medios urbanos. Ciencias que se relacionan con ella son el urbanismo y la sociología urbana.

Geografía económica. Su campo de labor son las actividades económicas que se desarrollan en los diferentes espacios. Se apoya para desempeñar su trabajo en la economía y la historia económica. Se puede dividir a su vez en otras disciplinas más especializadas, como la geografía industrial, centrada en los espacios donde se desempeñan labores de esta índole; geografía de los servicios, ocupada del estudio de las actividades ligadas al sector terciario, y geografía del turismo y el ocio, que se ocupa, en particular, de los espacios con una especial dedicación a tales actividades.

Geografía política. Se centra en la política de los diferentes espacios, cuáles son las características y organización de los Estados, dónde se ubican sus fronteras, cuáles son las zonas y causas de conflicto, etc.

Geografía social. Examina los diversos aspectos sociales de los espacios, como la educación, la pobreza, la criminalidad, las relaciones de sexo, etc.

Geografía cultural. Es la dedicada al estudio de las diversas culturas, sus manifestaciones, formas de difusión e interacción.

Geografía histórica. Se ocupa del análisis de la evolución histórica de los espacios, la variación con el tiempo de su morfología, organización territorial y configuración social. Su disciplina más cercana es la historia.

Historia

Las bases de la geografía se remontan a la antigua Grecia, donde ésta fue considerada una disciplina a medio camino entre la ciencia y el arte. Investigadores y pensadores como Parménides, Pitágoras, Anaxágoras y Eratóstenes efectuaron algunos de los primeros avances en este campo, como la afirmación de la esfericidad de la Tierra o la estimación de su radio.

El sistema de coordenadas basado en longitud y latitud fue establecido por Hiparco de Nicea en el siglo II a.C. Se basó en las matemáticas de la antigua Babilonia para desarrollar un sistema sexagesimal mediante el que dividió el globo terrestre en 360 particiones, llamadas grados, que a su vez se componían de otras 60, conocidas como minutos. Posteriormente, los romanos trazaron mapas a medida que su imperio se agrandaba; mapas que fueron empleados por Ptolomeo para ampliar la labor de Hiparco. En sus mapas, aplicó una malla correspondiente a la división en grados y minutos concebida por su predecesor, y fijó la distancia entre dos divisiones correspondientes a grados consecutivos en 56,5 millas.

A partir del siglo III d.C. los mayores avances en geografía provinieron de China, donde geógrafos como Liu An, Shen Kuo, Fan Chengda, Zhou Daguan y Xu Xiake progresaron en esta disciplina más que sus homólogos europeos. Durante la edad media fue el mundo musulmán quien llevó la batuta, gracias a sus traducciones de textos clásicos y avances propios.

La época de los grandes descubrimientos, en los siglos XVI y XVII, implicó un gran empuje para la geografía. Los viajes de exploradores como Cristobal Colón y James Cook sirvieron para aportar nuevos y amplios conocimientos acerca de nuestro planeta. En los siglos siguientes la geografía fue reconocida como disciplina académica y se fundaron sociedades que regularon y apoyaron su actividad, como la Société de Géographie, fundada en 1821, y la Royal Geographical Society, de 1830.