Pérmico

    Último de los seis periodos geológicos en que se divide la era paleozoica. Comenzó hace unos 300 millones de años y finalizó hace unos 250. Se divide en tres épocas: inferior, media y superior, que a su vez se subdividen en edades, en función de los diferentes registros fósiles originados en los mismos.

    Durante el pérmico la mayor parte de las masas terrestres del planeta formaban un gran supercontinente, llamado Pangea, con la excepción de algunas partes que continuaban aisladas y que correspondían a la parte oriental de la actual Asia. Pangea estaba centrado respecto al ecuador y se encontraba rodeado por un inmenso océano, Panthalassa. En la costa oriental del supercontinente estaba comenzando a abrirse un enorme golfo, que daría lugar al mar de Tethys.

    A comienzos de este periodo la Tierra se encontraba sumida en una edad de hielo. Sin embargo, hacia mediados del mismo la temperatura global comenzó a ascender y los glaciares retrocedieron. Hoy se admite que la mayor parte de Pangea era terreno árido, donde predominaba el clima continental. Sufría notables variaciones de temperatura y precipitaciones entre las estaciones, a causa de la reducida influencia que el océano tenía como moderador climático, dada la magnitud del supercontinente. El calentamiento prosiguió hasta el final del periodo.

    Las formas marinas de vida más abundantes fueron los moluscos, los equinodermos y los braquiópodos. Dos tipos de invertebrados en concreto sirven para identificar los estratos pérmicos: los fusulinidos, pertenecientes a los braquiópodos, y los ammonoideos, un tipo de cefalópodos provistos de concha. Los trilobites desaparecieron. En tierra, el comienzo del periodo se vio dominado por los anfibios y los pelicosaurios. Posteriormente surgieron los terápsidos, entre los que destacaron los dicinodontes. Hacia el final de pérmico aparecieron los primeros arcosaurios, que en periodos posteriores darán lugar a los dinosaurios. También próximos a la conclusión del periodo, hicieron acto de presencia los cinodontes, a partir de los cuales evolucionaron los mamíferos. Los insectos experimentaron una notable diversificación. Surgieron, entre otros, los coleópteros (escarabajos) y los dípteros (moscas).

    La fauna vegetal del pérmico experimentó un cambio, desde los grandes bosques pantanosos característicos del carbonífero, hacia especies de coníferas más desarrolladas y vegetales, en general más adaptados al calentamiento gradual que el planeta estaba experimentando. Aparecieron especies como los ginkgos y las cícadas.

    El pérmico concluyó con la mayor extinción masiva sufrida por el planeta, conocida como extinción del pérmico-triásico. Desapareció más del 90% de las especies marinas y casi el 70% de las terrestres. Las razones, al igual que sucede con los demás fenómenos de extinción, se desconocen. Se especula con que pudo producirse una gran emisión de gas sulfuroso por parte del agua de los océanos, debido a una proliferación de bacterias generadoras de este tipo de gas. En consecuencia, los niveles de gas sulfuroso en la atmósfera habrían aumentado gradualmente, hasta alcanzar niveles tóxicos, y afectado a la capa de ozono, destruyéndola. El impacto de un gran meteorito es otra de las varias hipótesis que se manejan.