Terciario

    Primero de los dos periodos geológicos que forman la era cenozoica. Comenzó hace unos 65 millones de años y concluyó hace, aproximadamente, 1,8. Se divide en cinco épocas: paleoceno, eoceno, oligoceno, mioceno y plioceno.

    La deriva continental fue moderada, en comparación con la de otros periodos. Los continentes se desplazaron hacia las posiciones que ocupan en la actualidad. La India colisionó con la placa de Eurasia; la Antártida se trasladó hasta el polo sur, y, hacia el final del periodo, Sudamérica quedó conectada con Norteamérica. El clima del planeta experimentó un enfriamiento gradual durante el terciario, desde las temperaturas tropicales o moderadas del paleoceno hasta las glaciaciones que marcaron la conclusión del periodo.

    El periodo anterior al terciario, el cretácico, perteneciente a la era mesozoica, concluyó con una extinción masiva de especies que causó la total desaparición de los dinosaurios, especies dominantes del planeta hasta entonces. Durante el terciario, por tanto, los mamíferos dispusieron de libertad para ocupar el nicho ecológico dejado por los grandes reptiles. Su desarrollo fue rápido y diverso. De las diez familias de mamíferos existentes en el paleoceno se pasó a cerca de ochenta en el eoceno (en un intervalo de tan sólo diez millones de años). Muchos de los mamíferos actuales tuvieron su origen durante el oligoceno. En el mioceno, hace entre 24 y 5 millones de años, alcanzaron su mayor nivel de diversificación. Fue también en esta época cuando surgieron los primeros primates, como los Procónsul y los Australopithecus. Aparecieron además en el terciario los actuales pájaros y numerosas especies modernas de reptiles y anfibios, así como de invertebrados. La evolución de las especies marinas, por el contrario, resultó más moderada. En el ámbito de la fauna vegetal, destacó la proliferación de plantas provistas de flores. A partir del mioceno el enfriamiento global del planeta se hizo más acusado, lo que ocasionó la desaparición de gran número de especies.