Mioceno

    Cuarta de las cinco épocas geológicas en que se divide el periodo terciario. Comenzó hace unos 23 millones de años y concluyó hace unos 5. Dispone de seis subdivisiones, basadas en los diferentes registros fósiles hallados: aquitaniense (23-20,5 millones de años), burdigaliense (20,5-16 millones de años), langhiense (16-13,5 millones de años), serravalliense (13,5-11,5 millones de años), tortoniense (11,5-7 millones de años) y mesiniense (7-5 millones de años).

    La disposición de los continentes en el mioceno era ya muy similar a la existente hoy en día, tan sólo quedaba por producirse la unión de Sudamérica con América del Norte. El primero de ellos, sin embargo, ya había contactado con la zona de subducción de la placa litosférica del océano Pacífico, como resultado de lo cual comenzó a alzarse la cordillera de los Andes. Por otra parte, África colisionó con Europa por la zona de la actual Turquía, lo que ocasionó una importante orogenia en el Mediterráneo oriental. Tal elevación del terreno, unida a un descenso del nivel de los océanos a medida que los polos se iban cubriendo de hielo, provocó el desecamiento temporal de este mar hacia el final de la época. Prosiguió la colisión de la India y Asia, así como la consecuente elevación del Himalaya. La Antártida poseía ya las dimensiones actuales y Groenlandia comenzó a cubrirse de glaciares.

    El clima predominante fue cálido. Experimentó, de hecho, un calentamiento respecto al de la época anterior. Tal calentamiento se inició hace unos 21 millones de años y concluyó hace 14, y es conocido como transición climática del mioceno intermedio. A continuación, las temperaturas volvieron a caer, y prosiguieron el paulatino descenso que desembocaría en la glaciación con que concluyó el periodo terciario.

    La fauna era ya muy parecida a la actual. Destacó la presencia de unas cien especies de monos, cuya evolución condujo a la posterior aparición del ser humano. En los océanos surgieron los modernos tiburones y los mamíferos, como ballenas y delfines, prosiguieron su diversificación. Las aves marinas alcanzaron durante el mioceno su mayor grado de variedad.