Plioceno

    Última de las cinco épocas geológicas en que se divide el periodo terciario. Comenzó hace unos 5 millones de años y concluyó hace unos 1,8. Dispone de tres subdivisiones, basadas en los diferentes registros fósiles hallados: zancleano (5-3,5 millones de años), piacenziano (3,5-2,5 millones de años) y gelasiano (2,5-1,8 millones de años).

    Las posiciones de los continentes durante el plioceno eran prácticamente las mismas que las actuales, difiriendo unos 250 km al comienzo de la época y tan sólo unos 70 al final. Sudamérica se unió a Norteamérica a través del istmo de Panamá. Esto trajo consecuencias en el clima global, puesto que la circulación de corrientes oceánicas entre el Pacífico y el Atlántico quedó interrumpida.

    El clima se volvió gradualmente más frío, seco y estacional, pareciéndose así al actual. La Antártida permanecía congelada durante todo el año y, en el polo norte la capa de hielo ártico se formó hace unos 3 millones de años.

    La fauna era muy similar a la del presente. La unión de América del Sur y del Norte trajo la desaparición de la exclusividad de especies que hasta entonces habían existido en el primero de los continentes. En Australia, único continente aislado, pervivieron los marsupiales, tanto las variedades herbívoras como las carnívoras. En África prosiguió la proliferación de los primates, hecho que culminó con la aparición del Australopithecus, antepasado del ser humano, hacia el final del plioceno. El enfriamiento del clima trajo como consecuencia que las junglas tropicales quedaran limitadas a una estrecha franja en torno al ecuador. Prosperaron en su lugar los bosques caducifolios. Los bosques de coníferas y las tundras se volvieron dominantes en el hemisferio norte, y los pastizales alcanzaron todos los continentes salvo a la Antártida.