Cruz de Malta (rueda de Ginebra)

    La cruz de Malta o rueda de Ginebra es un dispositivo capaz de convertir un movimiento circular continuo en otro intermitente. La impresión externa es que se produce una transformación de un movimiento ininterrumpido en otro brusco, plagado de fases de marcha y detención.

    Se compone de una manivela, de una especie de disco dotado de un rodillo situado en un extremo y de una pieza de forma característica que recuerda la insignia de la Orden de Malta (de ahí su nombre), la cual presenta una serie de ranuras. Es muy frecuente la que posee seis de ellas, orientadas según los ejes de simetría de la pieza.

    Su funcionamiento depende de que, al girar la manivela, el rodillo encuentre o no una ranura. De esta manera, cuando la manivela ha efectuado un giro de 360º, la cruz de Malta sólo ha girado la parte comprendida entre dos muescas, permaneciendo inmóvil desde el engrane con una hendidura hasta que el rodillo encuentra la siguiente.

    La cruz de Malta fue un dispositivo transmisor del movimiento, por encaje entre el eje motriz y el receptor, que se ideó para mecanismos de relojería. Hoy día ya no se emplea para estos fines, ya que su actuación en un reloj operaba sobre el mecanismo de cuerda del mismo; en la actualidad, la mayoría de los relojes no se alimentan de la energía proporcionada por este elemento, sino más bien de la procedente de pilas especiales.

    Otra aplicación de gran interés de la cruz de Malta es en los proyectores cinematográficos para el paso de las películas, ya que el arrastre de las mismas debe hacerse de manera que un fotograma permanezca cierto tiempo y que, a continuación, se vea sustituido, bruscamente, por el siguiente.

    Una aplicación más de este dispositivo se halla en ciertas máquinas herramientas en las que se cambia un útil de forma automática. La secuencia de movimientos de la cruz de Malta marca los momentos en que se inserta una herramienta u otra.