Microbot

    Robot móvil de pequeño tamaño que tiene una arquitectura y aplicaciones características. Su construcción ha sido posible gracias a la aparición de los microcontroladores, los cuales son verdaderos sistemas computacionales que gobiernan su funcionamiento.

    En general, los microbots no están diseñados para acometer tareas que requieran el despliegue de potencias considerables o la aplicación de algoritmos complejos, sino que más bien su campo de actuación se centra en la ejecución de trabajos concretos, los cuales puede ejecutar con gran rapidez.

    Entre las misiones que pueden desarrollar, cabe citar su empleo en sistemas preventivos de detección y alarmas, limpieza en el hogar, aplicaciones domóticas, captación de datos y muestras en ambientes peligrosos, etc.

    Las partes fundamentales de un microbot se corresponden con sus homónimas en el hombre y son:

    • Cerebro. Constituido por una serie de circuitos integrados, es la parte que almacena datos y programas que dirigen el conjunto de la máquina. Recibe la información que le ofrecen los elementos de captación y, tras procesarla, elabora unas decisiones que se manifiestan en el comportamiento del microbot.

    • Esqueleto. Es una estructura que actúa sustentando a todos los elementos del sistema. Debe ser sólida, a fin de que la máquina sea resistente, y es deseable que no tenga un elevado peso propio, para que el movilizar su masa no reste potencia al artilugio. Además, a ser posible, debe tener cierta versatilidad para poder modificar componentes o bien añadir otros nuevos.

    Los esqueletos se suelen construir de metal o de plástico. Los primeros tienen un mayor peso, pero, a cambio, confieren más solidez a la máquina. Tienen la ventaja añadida de que se pueden confeccionar por unión de piezas individuales de variada forma, lo que permite el diseño de estructuras funcionales e imaginativas. Los de plástico se construyen mediante piezas normalizadas, susceptibles de ser modificadas según las necesidades del proyecto. Aunque menos resistentes que los metálicos, son de mayor flexibilidad que éstos.

    • Extremidades. Se corresponden con los brazos y piernas del hombre. Se componen de una serie de útiles (ruedas, pinzas, etc.) que son accionados por motores que actúan según las órdenes que reciban del cerebro de la máquina.

    • Elementos de entrada. Están constituidos por sensores que captan características externas, trasladándolas al cerebro del sistema. Estos sensores deben estar tan profusamente repartidos como sea necesario para desarrollar una tarea eficaz y son de muy variada índole. Entre ellos, pueden citarse los detectores de obstáculos, los sonares, los sintetizadores de sonido, etc. En el paralelismo señalado entre los microbots y el hombre, estos elementos de entrada equivalen a los sentidos humanos.