Ciencias hidrológicas

    Todas aquellas ciencias que se dedican al estudio del agua –en cualquiera de sus manifestaciones– en nuestro planeta, por lo que abarca los ámbitos atmosférico y superficial, en los que ésta se muestra en estado líquido, sólido y gaseoso. Además, en la Tierra, hay aguas subterráneas, las cuales son consideradas por la Hidrogeología. Se trata de unas ciencias del máximo interés, ya que, al margen de la importancia biológica del agua, ésta es la sustancia más abundante en la superficie terrestre, de la que ocupa casi el 75%.

    Fundamentalmente, las Ciencias Hidrológicas están constituidas por la Hidrología, la Glaciología y la Oceanografía.

    La Hidrología se ocupa de la distribución del agua en la superficie terrestre. Está auxiliada por otra disciplina, la Hidrografía, cuyo objetivo es la representación por medio de mapas de las masas de agua, continentales y marinas, presentes en la Tierra. Entre ambas analizan lagos, torrentes, ríos y las redes que éstos establecen para definir las llamadas cuencas hidrográficas.

    Dentro de la Hidrología, se definen las siguientes ramas:

    • Hidrologia cualitativa: describe los procesos de formación de accidentes hidrológicos (deltas, albuferas, etc) y las características de los mismos.

    • Hidrología hidrométrica: se dedica a la medida de la cuantía de los recursos hídricos.

    • Hidrología cuantitativa: analiza la distribución del agua dentro de una cuenca, según las diversas épocas del año.

    • Hidrología en tiempo real: está en íntima relación con la anterior. Se basa en efectuar un conjunto de medidas que son enviadas a una central receptora, la cual toma en cada momento las decisiones oportunas. Es muy útil en cuencas que poseen embalses, ya que advierte de los momentos adecuados para abrir o cerrar las compuertas de los mismos.

    La Hidrología es una ciencia de extenso campo de aplicación. En primer término, sirve para optimizar el empleo de los recursos hídricos, adecuándolo a la demanda urbana, agrícola o industrial. Además es imprescindible para la realización de una obra hidráulica, como por ejemplo un embalse, o de obras civiles, como un puente, una carretera que atraviese un cauce abandonado o una obra destinada a contener riadas e, incluso, para establecer en una zona fluvial una industria, como puede ser el caso de las piscifactorías.

    La Glaciología es la ciencia hidrológica cuyo fin es el estudio del agua sólida. Se halla en íntima relación con la Geografía y con la Geología, la cual precisa de ella para explicar algunos fenómenos, como los permafrost. Estudia glaciares, mantos de hielo, nieves, etc; la influencia del hielo en épocas pasadas y la evolución de los depósitos del mismo a lo largo de la historia de la Tierra.

    Por su parte, la Oceanografía investiga las cuencas y aguas marinas. Es una ciencia hidrológica cuyas principales ramas son las Oceanografías Física, Química, Biológica y Geológica. La primera estudia las corrientes, oleaje, salinidad, etc, hallándose muy conectada a la Meteorología. La segunda, como su nombre indica, se ocupa de las propiedades químicas de las aguas marinas; la tercera de la fauna y flora que pueblan estas aguas y la última de la formación de las cuencas marinas, la evolución del litoral, etc. En todas ellas se pueden definir subramas.

    La Oceanografía es fundamental para analizar cualquiera de los múltiples recursos que brindan los mares (pesca, recursos energéticos, recursos minerales, construcciones litorales, etc).