Ecología y medio ambiente

    La Ecología es la parte de la Biología que estudia las interrelaciones entre los seres vivos y el medio ambiente que les rodea. Etimológicamente, el término proviene de las palabras griegas “oikos” = casa y “logos” = tratado y fue usado por vez primera, en el siglo XIX, por el naturalista alemán Ernst Haeckel.

    A lo largo del tiempo se ha definido esta ciencia de formas diversas, las cuales han sido más o menos acertadas. Hoy día, la Ecología es considerada como la biología de los ecosistemas que estudia las relaciones del clima, de los elementos y de los compuestos químicos con los seres vivos y de éstos entre sí, como procesos de intercambio de materia y energías o como sustitución de unos individuos por otros.

    En consecuencia, es una ciencia multidisciplinar, que para su desarrollo precisa de otras ramas de la Biología y, además, de la Geología, de la Meteorología, de la Climatología, de la Geografía, de las Matemáticas, de la Química y de la Física.

    Dentro de ella, se distinguen varias ramas, entre las que cabe destacar la Ecología microbiana, La Ecología de poblaciones, la Biogeografía, la Etoecología, la Ecología Matemática, la Ecología de la conservación y la Ecología económica.

    En los últimos años, la Ecología ha cobrado una enorme importancia, dado el interés del hombre por el estudio y la conservación del medio ambiente. Tras diversas llamadas de atención por parte de la comunidad científica, se ha tomado conciencia de que la actividad humana descontrolada puede producir grandes desastres contaminantes; de que las deforestaciones masivas impiden la adecuada renovación de oxígeno y de que los suelos están sometidos a un proceso de empobrecimiento y erosión de incalculables consecuencias.

    Nadie discute hoy día la necesidad de conservar el medio ambiente, entendido éste como el entorno del hombre, tanto en el sentido fisicoquímico y geológico, como en el aspecto cultural. Su conservación mediante técnicas ecológicas es tan importante que en algunos países existe un Ministerio del Medio Ambiente.

    En realidad, lo que conocemos como medio ambiente es la concatenación de un complejo conjunto de factores abióticos (flujo de energía y biotopo) y bióticos, constituidos éstos por la fauna y la flora.

    Aunque la aparición del hombre no supuso, en principio, riesgo alguno para ese medio ambiente, a medida que su actividad fue creciendo, con el dominio del fuego y de las técnicas agrícolas, su capacidad para influir en él fue creciendo. Cultivos originales se sustituyeron por otros; especies animales, consideradas como perjudiciales, fueron perseguidas; la necesidad de leña provocó intensas deforestaciones y la explotación intensiva de la ganadería contribuyó a la erosión del suelo. La Revolución Industrial supuso un fuerte desgaste de algunos recursos y además un cambio rápido y global de la Biosfera.

    Este cambio ha sido vertiginoso y especialmente nocivo en los siglos XIX y XX, propiciando la aparición de tres fenómenos preocupantes: la potenciación del efecto invernadero, el deterioro de la capa de ozono y el cambio climático global, como consecuencia, seguramente, de los dos anteriores.

    Para intentar luchar contra todo ello, anualmente se convoca una Conferencia en la que se debaten estos problemas, celebrándose todos los 5 de junio el Día del Medio Ambiente, a fin de concienciar a la población mundial sobre la cuestión.