Freno mecánico

    Dispositivo disipador de energía que permite reducir o anular la energía cinética de elementos móviles de máquinas. Su actuación se lleva a cabo transformando dicha energía en calor.

    El primer sistema de freno consistía en un cable al que, por medio de un pedal, se le aplicaba una fuerza que servía para detener el vehículo. Esta configuración, similar a la que existe en los frenos de las bicicletas, se mostró inoperante a medida que los motores fueron cada vez más potentes y, en consecuencia, capaces de desarrollar mayores velocidades.

    La modificación que se adoptó para sustituir el sistema anterior condujo a los frenos hidráulicos, basados en el principio de Pascal y divididos en dos componentes: el sistema hidráulico y los elementos de fricción.

    El sistema hidráulico es un circuito relleno de un líquido especial, el líquido de frenos, y dotado de una bomba impulsora que actúa como consecuencia de la fuerza que se aplica en el pedal correspondiente. El conjunto es, en realidad, una prensa hidráulica, por lo que multiplica de forma eficiente la fuerza impresa inicialmente por el conductor.

    El líquido de frenos debe cumplir una serie de requisitos, entre los que pueden destacarse:

    - incompresibilidad prácticamente absoluta;

    - punto de ebullición elevado;

    - fluidez a temperaturas bajas;

    - no atacar a los conductos del sistema.

    Por su parte, los elementos de fricción actúan por rozamiento sobre una parte fija de las ruedas mediante la acción de unas fuerzas de rozamiento. Según sean estos elementos de fricción, se pueden distinguir, en el grupo de los frenos hidráulicos, dos variedades: los frenos de zapata o tambor y los de disco.

    En grandes vehículos, en lugar de circuitos hidráulicos se emplean circuitos neumáticos, basados en compresores que producen aire a alta presión, el cual es regulado por un sistema de válvulas. Tienen la ventaja de requerir para la frenada menos fuerza en el pedal que si el circuito fuese hidráulico. Por otra parte, en vehículos pesados se suele instalar un servofreno, dispositivo destinado a multiplicar la acción de la fuerza aplicada en el pedal.